
El comediante George Lopez nació con una alteración genética que produce enfermedad renal. Antes del trasplante en 2005, es probable que López tuviera neuropatía urémica, una dolorosa complicación neurológica de la enfermedad renal crónica.
La neuropatía produce degeneración de los nervios y eso produce adormecimiento, punzadas, ardor, o incluso, descargas de dolor, explica el Dr. P. James B. Dyck, FAAN, profesor de neurología de la Clínica Mayo, en Rochester, MN. Se presenta en la enfermedad renal, quimioterapia, diabetes, y en lesiones físicas o lesiones por movimientos repetitivos, como el síndrome del túnel carpiano. Otros factores de riesgo, principalmente en personas con diabetes, incluyen obesidad, hipertensión, colesterol elevado y tabaquismo, dice Eva L. Feldman, MD, PhD, FAAN, profesora de neurología de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.
Sin importar la causa, la neuropatía no tratada es una amenaza para la salud. “El dolor y las caídas por falta de equilibrio son preocupantes”, indica A. Gordon Smith, MD, FAAN, jefe de neurología en Virginia Commonwealth University, en Richmond. “En pacientes con diabetes y ciertos tipos de neuropatías hereditarias, las úlceras en los pies también son graves”.
Existen varios tipos de neuropatías -además de la urémica- y cada una tiene causas y opciones de tratamiento diferentes.
Neuropatía periférica
Afecta los nervios periféricos que se ubican en brazos y piernas. Las causas incluyen acumulación de toxinas (como en la neuropatía urémica por enfermedad renal crónica) o elevación de la glucosa en sangre por diabetes. Los síntomas más comunes son adormecimiento, hormigueo, punzadas, o debilidad en brazos y piernas. Daña más a los extremos de los nervios, por lo que los pies y las manos son los más afectados. Si se daña sólo un nervio, habrá síntomas sólo en una pierna o brazo. Puede causar ardor o bloquear las señales entre el cerebro y los brazos y las piernas, interferir con el equilibrio y la marcha, y aumentar el riesgo de caídas o lesiones. “La neuropatía periférica no es una enfermedad aislada”, dice el Dr. Dyck. Los médicos deben tratar las causas subyacentes. En la uremia, por ejemplo, se filtran las toxinas con diálisis o con un trasplante de riñón. Si es por elevación de la glucosa en sangre, se indican medicamentos y se motiva
a que el paciente se ejercite, mejore su dieta y deje
de fumar.
Neuropatía diabética
Como su nombre lo indica, está causada por la diabetes tipo 1 o 2. Afecta a los nervios más largos y provoca entumecimiento, hormigueo o dolor en los pies. La falta de sensibilidad en los pies puede provocar úlceras que, si no se tratan, pueden infectarse y requerir amputación. La diabetes también puede dañar los nervios autónomos que controlan la presión arterial y las funciones gastrointestinal, vesical y sexual. El tratamiento se enfoca en la prevención: para controlar la glucosa se recomienda ejercicio, dieta saludable y medicamentos, explica el Dr. Smith. “Pido a mis pacientes que todos los días revisen sus pies en busca de callosidades o lesiones que puedan convertirse en úlceras”, dice. Para calmar el dolor, el médico puede prescribir antidepresivos tricíclicos como amitriptilina o nortriptilina, anticonvulsivos como pregabalina (Lyrica) o gabapentina (Neurontin), o inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina como duloxetina (Cymbalta).
Neuropatía hereditaria
Son varias las neuropatías hereditarias que afectan nervios motores, sensitivos o autonómicos. La más común es la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth que afecta nervios motores y sensitivos, y provoca debilidad y entumecimiento de los pies y, a veces, de las manos. Las neuropatías sensitivas y autonómicas hereditarias (poco frecuentes) pueden causar entumecimiento, dolor, úlceras en los pies y problemas autonómicos, como sudoración profusa o control deficiente de la presión arterial. Para diagnosticar se hacen pruebas genéticas y de los nervios. El tratamiento incluye fisioterapia y analgésicos para los síntomas. La terapia génica es prometedora en algunas neuropatías hereditarias, señala el Dr. Smith. “Existen tratamientos basados en genes eficaces para una forma específica de neuropatía hereditaria llamada amiloidosis hereditaria por transtiretina”.
Neuropatía de fibras pequeñas
Este neuropatía afecta a los pequeños nervios sensitivos y a las fibras autonómicas. Los síntomas incluyen entumecimiento, ardor y dolor que suelen empezar en los pies, explica el Dr. Dyck. Aunque la diabetes puede ser la causa, se relaciona con padecimientos como la enfermedad tiroidea, quimioterapia (por las toxinas introducidas al cuerpo), o por disfunción de tejidos conectivos. Puede afectar al sistema digestivo, causar fatiga y dolor crónico. Por ello, en el diagnóstico a veces se confunde con fibromialgia. Por este motivo, se investigan métodos de identificación más eficaces, como las pruebas de sensibilidad, o la biopsia de piel de la región inferior de la pierna para contabilizar las fibras nerviosas. “Antes de pensar en el mejor tratamiento”, señala el Dr. Dyck, “se debe identificar la enfermedad subyacente”.
Neuropatía y COVID-19
La neuropatía parece que no aumenta el riesgo de contraer COVID-19, explica Anne Louise Oaklander, MD, PhD, FAAN, profesora asociada de neurología en Harvard Medical School. “Sin embargo, los pacientes que toman corticosteroides, u otros inmunosupresores, poseen un riesgo mayor de contraer cualquier infección, por lo que deben ajustar dosis con sus médicos y vacunarse”. También deben ser estrictos con el distanciamiento social, el uso de mascarillas y el control de los síntomas. Los pacientes con síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS en inglés) debido a neuropatía, presión arterial baja, taquicardia o mareos poseen mayor riesgo de desmayarse por deshidratación, por ello deben informar a su médico de inmediato si están comiendo o bebiendo menos por sus enfermedades, aconseja el Dr. Oaklander.