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Cuidados
By Gina Shaw

Consejos de expertos para mudar a nuestros hogares a un ser querido con demencia

Elderly woman with her caregiver at nursing home
pikselstock/Shutterstock

Cuando decidimos mudar a nuestra casa a un familiar que vive con demencia para cuidarlo, es importante discutir las implicaciones con todos los posibles afectados. Cuando era soltera y vivía sola, la actriz Yvette Nicole Brown mudo a su padre de Ohio a su casa en California, pero es frecuente que en casa vivan otros familiares.

“¿El plan se acoplará a su trabajo? ¿al trabajo de su pareja? ¿a las necesidades y horarios de sus hijos?”, pregunta Elizabeth Edgerly, directora de programas y servicios comunitarios de Alzheimer's Association. “La vida suele ser ajetreada y con múltiples obligaciones familiares y profesionales, así que considere obtener ayuda extra. Es difícil ser el superhéroe”.

Aunque sea muy necesaria, la mudanza puede también ser molesta y confusa para una persona con demencia. Los expertos comparten estos consejos para hacer más fácil la transición.

Tómese su tiempo para adaptarse.
Procure hacer la mudanza cuando usted pueda estar presente y sin interrupciones. “Trasladar a mamá durante un fin de semana y volver al trabajo el lunes no es muy recomendable”, dice Gregg Day, MD, profesor y director de neurología conductual en Mayo Clinic en Jacksonville, FL. “Planifique la mudanza cuando usted pueda estar en casa durante el tiempo que sea necesario para que se adapten”.

Anticipe que su familiar necesitará apoyo para adaptarse a su nuevo hogar.
“Necesitarán que les recuerden dónde están los baños y su habitación”, dice el Dr. Day. “Quizá necesiten dar varios recorridos por la casa para que se familiarice con su nuevo entorno”.

Traiga objetos familiares.
Por ejemplo, una colcha, una obra de arte o su sillón favorito para ver televisión. “Si alguna vez vio la serie Frasier, recordará que Frasier y Martin, su padre, discutían todo el tiempo por el sillón de Martin en el apartamento de Frasier. Era un ancla para [Martin], algo familiar en un entorno desconocido”, señala el Dr. Day.

Fije un horario consistente y haga concesiones para su rutina actual.
“Si papá acostumbra a desayunar a las 6:30 am, procure no cambiar mucho ese horario o podría ver consecuencias en el sueño y cambios bruscos que podrían condicionar problemas de memoria”, dice el Dr. Day.

Deje recordatorios para recordarles quiénes son y dónde están.
En un episodio de su podcast sobre cuidados llamado Squeezed, Brown habla con Jessica quien a sus 26 años se convirtió inesperadamente en la cuidadora de su madre, Connie, antes propietaria de un salón de belleza y quien vive con Alzheimer de inicio temprano. Brown y Jessica recuerdan las tarjetas de colores que utilizaban como recordatorios. “Cuando viajaba por trabajo, dejaba tarjetas que decían: ‘Jessica ha vuelto a Texas, ésta es tu casa y estás a salvo. Aquí está tu cena, por favor caliéntala en el microondas durante X minutos y siéntate con tu mesita a ver la televisión”, dice Jessica en su podcast.

“No deje que lo perfecto arruine lo bueno”, dice Brown. “A veces, cuando mudamos a nuestro familiar, sentimos que su espacio debe estar inmaculado, con una cama ajustable y cosas de lujo. Cuando hay una indicación médica, por supuesto que debemos asegurarnos que la casa esté bien equipada, pero si la condición física de la persona es adecuada, una cama normal está bien. Prepare un espacio agradable para que recuesten su cabeza, ponga una televisión, libros y comida; así los entretienes y los haces sentir seguros. Eso es todo. Ellos van a estar bien y usted también”.