En Estados Unidos, la diabetes es la causa más común de daño en nervios, la neuropatía resultante es también una de las razones principales de consulta con el neurólogo. El hormigueo y dolor en uno o ambos pies, pueden ser muy molestos por la noche y con el paso del tiempo, extenderse a piernas y manos.
Hace poco, un paciente con neuropatía diabética me preguntó sobre alternativas a los medicamentos tradicionales. Compartí con él lo siguiente:
- Aprenda a manejar sus expectativa. Ninguna intervención resolverá el dolor por completo. En estudios clínicos se considera como buena respuesta una reducción de 50% en la intensidad del dolor (en escala de 1 a 10). En su lugar, concéntrese en estrategias para mejorar su funcionamiento en el trabajo, en su tiempo libre y en dormir bien.
- Encuentre el esquema terapéutico que le funcione mejor. Las respuestas individuales a los medicamentos para el dolor son variadas y una combinación podría ser necesaria. Participe con su medico en la elección del fármaco más eficaz y con menos efectos secundarios. Recuerde que dosis mayores o agregar medicamentos aumenta también la posibilidad de efectos secundarios.
- Hable con un terapeuta. El dolor puede causar ira, tristeza o ansiedad, por lo que es importante atender sus aspectos emocionales y psicológicos. Existen psicólogos o terapeutas cognitivo-conductuales entrenados para ayudar a que el paciente con dolor crónico identifique y desarrolle habilidades para modificar conductas y pensamientos negativos y cambiar, por ejemplo, su percepción del dolor y mejorar su capacidad de sobrellevarlo.
- Controle su diabetes. La clave para evitar que la neuropatía progrese es controlar la diabetes, es decir, tomar los medicamentos, cuidar la dieta y restringir el alcohol, y analizar, junto con su medico, sus medicamentos ya que algunos pueden agravar la neuropatía. Su médico vigilará rutinariamente sus cifras de glucosa con una prueba de A1c para alcanzar sus objetivos de control.
- Cuide sus pies. Los pacientes con neuropatía diabética son más suceptibles a las lesiones en los pies ya que carecen de sensibilidad en ellos. Revíselos a diario, busque cualquier signo de traumatismos como manchas rojizas, cortaduras, hinchazon o ampollas y use siempre zapatos cómodos. Si no alcanza a verse las plantas, utilice un espejo o solicite ayuda.
- Considere terapia alternativas. Existe evidencia suficiente que apoya el uso de acupuntura y de técnicas de relajación, como yoga o tai-chi, como opciones para fortalecer y estirar los músculos, mejorar el equilibrio y promover la salud emocional.
- Haga ejercicio y mantenga un peso saludable. Mantenerse activo y no subir de peso ayudan a controlar mejor la diabetes y tienen un efecto positivo sobre la neuropatía. El ejercicio, además, libera endorfinas, hormonas que provocan que la mayoría de las personas se sienta mejor.
- Únase a un grupo de apoyo. Diversas organizaciones de pacientes, como la Foundation for Peripheral Neuropathy y la Neuropathy Alliance, brindan asistencia y foros para compartir experiencias entre pacientes.
- Participe en estudios de investigación. Muchas instituciones buscan intervenciones para encontrar a nuevos tratamientos, no sólo para controlar el dolor sino para revertir el daño causado por la diabetes. Pregunte a su medico por los ensayos clínicos disponibles o visite el sitio de gobierno clinicaltrials.gov que publica los ensayos que reclutan voluntarios.
- Tome suplementos. Si presenta una deficiencia específica de vitaminas como B12, B1 o D, su médico puede recomendar un suplemento. Recuerde que la metformina, medicamento utilizado con frecuencia en pacientes diabéticos, puede causar deficiencia de vitamina B12. Algunos estudios sugieren que el ácido alfa lipoico, un antioxidante disponible en muchos alimentos y como suplemento, puede disminuir el dolor neuropático y mejorar otros síntomas.
El Dr. Tobon es jefe de Neurología en South Texas Veteran Health Care System y profesor asociado de Neurología en UT Health San Antonio. Ama viajar y pasar tiempo con su familia.