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Bienestar
By Gia Mazur Merwine

Cómo la terapia de infusión transforma el tratamiento neurológico y los resultados

La terapia de infusión puede brindar un alivio más rápido y un tratamiento más personalizado, pero los pacientes deben tener cuidado con las terapias de moda que no están respaldadas por la ciencia.

Woman sitting down and talking on cellphone while receiving IV in arm
iStockphoto

A unque suena tecnológico, terapia de infusión es una herramienta importante en neurología. A diferencia de las infusiones para sentirse bien, como las de vitaminas o de soluciones de hidratación, en medicina este término se refiere a la administración intravenosa de medicamentos, lo que permite un efecto más rápido.

Paul G. Mathew, MD, DNBPAS, FAAN, FAHS, profesor en Harvard Medical School y especialista en cefalea en Mass General Brigham/Atrius Health, explica que en casos como migraña intensa, la infusión evita los retrasos que condiciona la administración oral, como la digestión o el vómito como consecuencia de la náusea que produce el propio padecimiento. La infusión nos permite aliviar síntomas con rapidez cuando cada segundo cuenta.

Durante décadas, la infusión se usaba únicamente en hospitales, pero hoy está disponibles en clínicas, centros especializados e incluso en casa con supervisión médica.

En un centro de infusión, el paciente se sienta y una enfermera coloca la vía intravenosa (IV) en el brazo o mano. La infusión dura de 30 minutos a varias horas en las que se vigila al paciente para detectar efectos secundarios. Estos centros tienen sillones reclinables, mantas y Wi-Fi para que la infusión sea más cómoda para los pacientes.

En casa, el proceso es similar, pero una enfermera administra la infusión. Esta opción es muy valiosa para personas con dificultades de movimiento o que requieren tratamiento constante. Sin importar el sitio donde se administre, una infusión siempre requiere prescripción médica y vigilancia para detectar reacciones adversas.

Terapias revolucionarias

El Dr. Richard J. Nowak, de Yale, ha visto el efecto de la terapia de infusión en personas con enfermedades neuromusculares autoinmunes, como miastenia gravis (MG) o polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica. Antes, el tratamiento era sólo con esteroides e inmunosupresores orales que tardaban meses en mostrar sus beneficios.

“Teníamos que esperar a la respuesta del paciente”, explica el Dr. Nowak. “Ahora, con las terapias más nuevas y específicas podemos estabilizar a un paciente en unas semanas”.

La infusión de medicamentos también ha permitido a los neurólogos diseñar tratamientos más individualizados. Muchos son con anticuerpos monoclonales (proteínas que atacan sustancias específicas que causan enfermedades) para tratar esclerosis múltiple, migraña o enfermedades neuromusculares.

El Dr. Nowak explica que el objetivo ahora es iniciar la terapia de infusión cuanto antes en casos moderados o graves de MG, para controlar síntomas rápidamente, reducir efectos secundarios y disminuir el uso prolongado de esteroides. Este enfoque es más proactivo y personalizado.

En neurología conductual, la terapia de infusión marca un avance en el tratamiento del Alzheimer. Los fármacos lecanemab y donanemab, aprobados por FDA, actúan sobre la proteína amiloide. Un estudio publicado en JAMA en 2023 mostró que donanemab puede retrasar el deterioro cognitivo hasta en un 35% en etapas iniciales y sin aumentar riesgos graves.

Aunque los resultados son prometedores, esta terapia requiere vigilancia constante. Los pacientes se someten a estudios de imagen periódicos para detectar posibles efectos secundarios como inflamación o pequeñas hemorragias, este efecto se conoce como anomalías en estudios de imagen relacionadas con el amiloide.

Para pacientes y familias, decidir es complejo. Las resonancias frecuentes permiten al médico monitorear el tratamiento y suspenderlo si observa cambios preocupantes aunque muchos pacientes eligen continuar.

“La clave es educar y comunicar”, dice el Dr. Oscar López, de Pittsburgh University. “El paciente ahora decide con información clara. Esa es una opción que antes no tenían”.

Tratamiento accesible

La terapia de infusión no solo alivia y modifica la enfermedad, también es más cómoda. Para quienes viven con enfermedades crónicas, como migraña, una infusión trimestral evita tomar pastillas todos los días.

“Mis pacientes compaginan trabajo, hijos y obligaciones”, dice el Dr. Mathew. “Prefieren una infusión programada a recordar tomar medicinas o resurtir recetas”.

Con el avance de las terapias y el servicio a domicilio, más pacientes acceden a las infusiones sin tener que ir a un hospital.

“Vivimos en la cultura de la comodidad”, dice el Dr. Mathew. Ahora, hacemos una receta a un centro de infusiones y un profesional calificado administra la infusión en la casa del paciente.

Un estudio publicado en Infusion Journal este año mostró que pacientes con neuromielitis óptica prefieren recibir el anticuerpo monoclonal inebilizumab en casa y reportaron mayor comodidad, mejor calidad de vida y ninguna complicación adicional.

No obstante, la terapia de infusión también conlleva riesgos que dependen del medicamento y el estado del paciente. Entre los efectos adversos destacan alergia, reacciones locales e inmunosupresión que aumenta el riesgo de infecciones. Algunos medicamentos, como los inhibidores del complemento usados en MG, disminuyen la capacidad del sistema inmunitario y requieren vacunas previas; otros medicamentos, como los usados en Alzheimer, requieren estudios de imagen periódicos para detectar cambios cerebrales, afirma el Dr. Nowak.

Los médicos destacan que la decisión de iniciar una terapia de infusión se debe tomar entre el paciente y su médico considerando beneficios y riesgos. En casos como Alzheimer, la familia puede participar, pero la decisión final es del paciente y su equipo médico.

Acceder a la terapia de infusión puede ser complicado. Los medicamentos nuevos pueden requerir autorización previa de las aseguradoras y algunas sólo los cubren después de que fracasan tratamientos más antiguos o baratos. Esto puede retrasar la atención en momentos críticos, advierte el Dr. Nowak.

“A veces sabemos que un paciente se beneficiaría con terapias más nuevas, pero se nos exige pasar por un proceso de autorización previa, que incluye revisiones entre pares y apelaciones antes de aprobarse”, afirma. “Ese proceso dura semanas”.

A pesar de los retos, los expertos coinciden en que la terapia de infusión representa un avance en neurología, al ampliar las opciones para pacientes y médicos. En enfermedades complejas, puede significar mejor control, menos sufrimiento y más calidad de vida para los pacientes.

“Antes esperábamos a ver qué ocurría”, dice el Dr. Nowak. “Ahora intervenimos antes, controlamos mejor y buscamos que el paciente no tenga síntomas y retome su vida. Esa es una verdadera ventaja”.

La próxima generación de terapias de infusión está en estudio. Para esclerosis múltiple se investigan anticuerpos y fármacos que promueven la remielinización; para migraña, se estudian mecanismos de acción ligeramente diferentes a los actuales; y en Alzheimer, se estudian anticuerpos antiamiloides y tratamientos dirigidos a la otra proteína, la tau.

Tendencias y señales de alerta

Con el auge de las terapias de infusión, también crece la confusión. En internet, junto a tratamientos médicos, aparecen clínicas de bienestar que ofrecen goteos intravenosos para aumentar la energía, hidratar o mejorar la inmunidad. Estas opciones, impulsadas por redes sociales e influencers, prometen soluciones rápidas por hasta 600 dólares por sesión.

Aunque parecidas, las infusiones para bienestar no son tratamientos médicos. El Dr. Mathew advierte sobre las señales de alerta: pago sólo en efectivo, afirmaciones vagas como “mejorar la inmunidad” y la falta de supervisión médica. También recomienda precaución con centros que ofrecen solo goteos intravenosos sin ofrecer atención médica formal.

No hay evidencia científica que respalde a las infusiones para bienestar. Una revisión publicada en Nutrients en 2024 advierte que se promueven con afirmaciones sin comprobar, implican riesgos como infecciones y toxicidad y no deben considerarse tratamientos médicos. Instituciones como Mayo Clinic y American College of Clinical Pharmacology han alertado sobre la publicidad engañosa y los riesgos graves, especialmente cuando se administran sin justificación médica ni supervisión adecuada.

Las terapias de infusión aprobadas por la FDA para Alzheimer, MG y migraña sí cuentan con respaldo científico, requieren supervisión médica y se aplican en entornos controlados, señala el Dr. Mathew.

“No todos los centros o servicios de infusión son iguales”, añade el Dr. Mathew. “Si piensa someterse a terapia de infusión, revise que sea en un entorno supervisado por un médico calificado”.