En Estados Unidos, cada año más de 795 000 personas sufren un ataque cerebrovascular y cerca de 140 000 mueren debido a uno, según Centers for Disease Control and Prevention. “La prevención es vital,” dice Kumar Rajamani, MD, DM, director médico de Comprehensive Stroke Program en Detroit Medical Center. “Hasta 80% de los ataques podría evitarse con cambios en el estilo de vida, como comer más saludable, hacer ejercicio, dejar de fumar y perder peso en caso de sobrepeso”.
Estudios recientes en Taiwán y Reino Unido muestran que una dieta basada en plantas podría ser un potente protector contra el ataque cerebrovascular. El estudio taiwanés, publicado en Neurology en marzo de 2020, hizo seguimiento de 13 352 adultos hasta por nueve años y encontró que una dieta vegetariana se relaciona con menor riesgo de ataque cerebrovascular isquémico y hemorrágico (60 y 65% menos, respectivamente). El estudio inglés de 418 329 personas y publicado en European Heart Journal en julio, indicó que cada 200 gramos de fruta y vegetales al día (alrededor de 1 1/3 de taza) se relacionaban con un riesgo 13% menor de ataque cerebrovascular isquémico.
Sin embargo, los expertos advierten que no basta con evitar la carne. Las dietas vegetarianas que son ricas en carbohidratos refinados, grasas saturadas y bebidas endulzadas, por ejemplo, se relacionan con mayor riesgo de ataque cerebrovascular. En un estudio de 116 969 personas publicado en Journal of the American College of Cardiology en 2017, las personas con una dieta basada en plantas, pero poco sana, tuvieron un riesgo de cardiopatía 32% mayor (podría aplicarse también al ataque cerebrovascular) que aquellos con una dieta más saludable.
“Las palabras ‘vegetariano’ y ‘vegano’ significan muchas cosas”, dice Ayesha Sherzai, MD, neuróloga en Loma Linda University Medical Center en California, quien recomienda una dieta integral basada en plantas, con frutas, vegetales, hojas verdes, nueces, semillas, granos enteros y aceite de oliva. “Las plantas sin procesar dan fibra, grasas buenas y nutrientes, como los fitoquímicos, que pueden reducir el riesgo de ataque cerebrovascular al prevenir o controlar la presión arterial y las cifras en sangre de colesterol y azúcar, así como la inflamación y el daño celular causado por estrés oxidativo”.
Con la gente en casa por la pandemia, la prevención es más importante que nunca. Una encuesta en Obesity Research and Clinical Practice sugiere aumento en el peso y en el consumo de alimentos azucarados y salados, y de comida reconfortante y para llevar. “Vemos más pacientes con presión arterial, glucosa, colesterol y peso elevados desde que inició la pandemia”, indica la Dra. Sherzai. “Por el estrés de la pandemia, el cerebro nos hace buscar alimentos reconfortantes, aunque no sean saludables, pero debemos identificar la situación y tomar decisiones saludables”.
Los siguientes pasos pueden ser útiles:
Más frutas y vegetales. US Department of Agriculture (USDA) recomienda comer 1 ½ a 2 tazas de fruta y 2 o 3 porciones de vegetales diariamente. “La fibra, vitaminas, minerales y fitoquímicos de estos alimentos ayudan a controlar la presión arterial, a reducir el riesgo de aterosclerosis y controlar la glucosa — otro factor de riesgo para el ataque cerebrovascular,” señala la Dra. Sherzai.
Agregue grasas saludables. Los alimentos ricos en omega-3 (como nueces, aceite de oliva y aguacate) contienen las que se considera grasas saludables porque contribuyen a reducir el colesterol “malo” (LDL). Estas grasas saludables ayudan a prevenir los coágulos que pueden causar un ataque cerebrovascular, comenta el Dr. Rajamani. También sugiere disminuir las carnes rojas y procesadas con cantidades altas de grasa saturada, la cual aumenta el colesterol LDL y los triglicéridos, los cuales a su vez contribuyen a bloquear arterias por acumulación de placa en sus paredes.
Consuma fibra. En un estudio de University of Oxford, cada 10 gramos de fibra en la dieta se relacionan con un riesgo 23% menor de padecer un ataque cerebrovascular. USDA recomienda 25 gramos de fibra al día para mujeres y 38 para hombres. La fibra ayuda a controlar la presión arterial y el colesterol LDL, dos factores de riesgo para ataque cerebrovascular. La mejor opción es comer diferentes alimentos naturalmente ricos en fibra, como frambuesas, guisantes, lentejas, avena o espagueti integral, señala Eliza C. Miller, MD, profesora asistente de Neurología en Columbia University Irving Medical Center en New York City. La fibra de carbohidratos complejos, como los granos enteros, también ayuda a regular la glucosa, dice la Dra. Sherzai.
Busque fuentes de calcio. El calcio ayuda a regular la presión arterial y a proteger contra el ataque cerebrovascular, explica la Dra. Sherzai. Las personas que no consumen lácteos podrían no obtener suficiente calcio, según Office on Dietary Supplements de National Institutes of Health. No obstante, hay calcio en la chía y en otras semillas, en sardinas y salmón enlatados, alubias, tofu hecho con sulfato de calcio, almendras, y en espinacas, col rizada o coles. Según USDA, los adultos necesitan 1 000 mg de calcio al día (1 200 mg en mujeres mayores de 50 años y hombres mayores de 70 años).
Cocine en casa. La Dra. Miller dice a sus pacientes: “Si usted cocina, sabrá y controlará lo qué hay en sus alimentos”. “Con la comida para llevar o de restaurante, es difícil saber cuánta sal, grasas trans, azúcar e ingredientes procesados contiene”.