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Woman following an online exercise class at home
Ilustración de Wesley Bedrosian

En 2017, Cynthia Braver, de 72 años, enseñaba arte a niños en New Haven, CT, cuando notó un temblor en sus manos. El diagnóstico final fue enfermedad de Parkinson. Animada por su neurólogo, empezó a ejercitarse en gimnasios con programas para Parkinson que combinan boxeo e intervalos de entrenamiento para tratar los problemas de movimiento y mejorar la forma física. Durante la pandemia los programas cerraron, pero Braver descubrió Rebel Fit Club, un gimnasio en Portland, Oregon, que ofrecía clases en Zoom para personas con padecimientos neurológicos.

Ahora toma una hora de Rebel Fit seis veces por semana y en su casa practica yoga, remo estacionario, caminatas y baila con su esposo. Desde que empezó a hacer ejercicio, ha reducido la dosis de sus medicamentos para Parkinson y ha notado menos síntomas. “Puedo hacer más cosas que hace tres años”, afirma.

Rebel Fit está dirigido a personas con enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple (MS), distrofia muscular, parálisis cerebral, demencia con cuerpos de Lewy, infarto cerebral y otros padecimientos. “Te pondrás en forma, pero técnicamente no son clases de fitness”, dice Kimberly Berg, fundadora de Rebel Fit Club y fisióloga de ejercicio clínico que trabaja con personas con padecimientos neurológicos desde 2006. Las clases en línea en vivo y las grabaciones abordan problemas comunes como rigidez, equilibrio, coordinación o dificultades cognitivas.

El ejercicio (actividad estructurada con movimientos repetitivos para conservar o mejorar la función, el bienestar y la forma física) y la fisioterapia (dirigida a síntomas específicos) poseen beneficios bien definidos. El riesgo del sedentarismo es mayor al de hacer ejercicio en personas con padecimientos neurológicos, dice Cameron Mang, PhD, profesor de kinesiología en University of Regina en Saskatchewan, Canadá. “El ejercicio intenso puede reducir los niveles de alfa-sinucleína, una proteína tóxica que se acumula en el cerebro de personas con Parkinson”, dice Joseph Jankovic, MD, FAAN, director de Parkinson’s Disease Center and Movement Disorders Clinic en Baylor College of Medicine en Houston. El Dr. Jankovic cita un estudio observacional publicado en Neurology en 2022 que encontró una relación entre ejercicio regular y un retraso en el deterioro de la estabilidad en la postura y la marcha, y de la capacidad de entender y procesar información en personas con Parkinson.

No obstante, los problemas de transporte o movilidad podrían dificultar las visitas al fisioterapeuta o al gimnasio. Ahí es donde entran las clases en línea. El tele-ejercicio, incluido el streaming de programas para enfermedad de Parkinson, afasia, infarto cerebral y MS, “puede ser tan eficaz como el ejercicio tradicional y sin tener que salir de casa”, concluye una revisión bibliográfica publicada en Frontiers in Rehabilitation Sciences en 2022.

A Mariska Breland, de 48 años, le diagnosticaron MS en 2002. Poco después descubrió Pilates y se hizo instructora. En 2013 desarrolló un protocolo de ejercicio llamado Pilates for Neurological Conditions. Ahora, más de 20 años después, apenas tiene limitaciones. “Tengo lesiones en la médula espinal, pero los años de ejercicio crearon una reserva y minimizaron los daños” Cofundó Neuro Studio el cual ofrece videos para padecimientos neurológicos específicos desde 2018.

Para los supervivientes de infarto cerebral, los ejercicios de rehabilitación son más eficaces si se inician poco después del evento, se hacen con frecuencia y se mantienen, afirma Steven C. Cramer, MD, FAAN, profesor de neurología en UCLA y director médico de California Rehabilitation Institute. Sin embargo, acudir diario a la clínica no es fácil y hay pocos terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas; así que el Dr. Cramer y sus colegas diseñaron un programa de “telerehabilitación” de 6 semanas y 6 días por semana que usa un sistema similar a los videojuegos (juegos de rehabilitación a través de controles de mano y un televisor inteligente). “La telerehab fue tan buena como cualquier actividad en la clínica”, dice el Dr. Cramer, quien publicó los resultados en JAMA Neurology en 2019. El programa alternó sesiones de Zoom en vivo dirigidas por un terapeuta y sesiones autodirigidas. “Tener al terapeuta de rehabilitación en persona en Zoom fue clave”, dice. 

Las clases en vivo son más atractivas, pero son menos flexibles en horarios y más caras. Por ejemplo, el programa del Dr. Cramer cuesta $299 al mes y no está cubierto por Medicare ni por los seguros.

Antes de empezar un programa de ejercicios, pida una evaluación a su neurólogo, quién podría enviarle con un fisioterapeuta o fisiólogo del ejercicio. “Mis pacientes suelen estar motivados para hacer ejercicio, pero les preocupan las caídas y las lesiones”, dice el Dr. Jankovic. “Así que les sugiero consultar primero con un fisioterapeuta para que les diseñe un programa adecuado de ejercicio en casa”. Si tiene problemas de equilibrio, recomienda tener cerca un familiar mientras hace ejercicio.

En personas con padecimientos autonómicos, como síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS), hipotensión ortostática, atrofia multisistémica, síncope (desmayo), o COVID prolongada con síntomas como mareo, desequilibrio, dificultad para ponerse de pie o caminar, o intolerancia al ejercicio, una sola sesión de ejercicio podría empeorar los síntomas. Esto puede dificultar hacer ejercicio en persona o virtual, dice Svetlana Blitshteyn, MD, directora de Dysautonomia Clinic y profesora de neurología en Jacobs School of Medicine and Biomedical Sciences en Buffalo.

La Dra. Blitshteyn sugiere consultar a un médico y a un fisioterapeuta con experiencia en padecimientos autonómicos para que diseñen un programa de ejercicio en línea. Una vez conozca la forma segura de hacer ejercicio, podrá usar los programas en línea específicos para disautonomía. Sin embargo, los programas especializados de ejercicio no son necesarios para todos los padecimientos neurológicos, se pueden aprovechar las opciones en línea de bajo coste o gratuitas, desde vídeos hasta apps de fitness. “Todos nos podemos beneficiar del ejercicio aeróbico, del entrenamiento de fuerza y de los ejercicios neuromotores que implican coordinación, equilibrio y habilidades cognitivas como contar hacia atrás desde 100 mientras boxea”, dice Ryan Glatt, entrenador de salud certificado en Pacific Neuroscience Institute en Santa Monica, CA.


Ejercicio en línea accesible

Los seguros pueden cubrir sesiones de fisioterapia, incluso en línea, aunque no suelen cubrir clases de ejercicio. Pero hay opciones más accesibles, o incluso gratuitas.

Utilice una cuenta de gastos de salud.
Consulte a su equipo médico y a su fisioterapeuta para ver qué recursos en línea recomiendan. Si trabaja y tiene una cuenta de gastos flexibles o una de gastos de salud, pida una carta de necesidad médica para que cubran los gastos.

Busque en sitios web sin fines de lucro.
Para personas con enfermedad de Parkinson:

Para esclerosis múltiple:

  • The MSing Link ofrece programas de ejercicio en línea, controles semanales y mucho más por $117 al mes.
  • The MS Gym tiene algunos vídeos gratuitos o se pagan $15 al mes por toda la biblioteca.
  • MS Workouts disponible por $69 al mes.
  • The National Multiple Sclerosis Society ofrece muchos recursos en línea gratuitos de yoga, ejercicio y rehabilitación.
  • The Neuro Studio cobra $25 al mes por clases en vídeo y Q&A con los fundadores.
  • Rebel Fit Club ofrece docenas de clases de Zoom transmitidas en vivo y otros recursos por $95 al mes.

Consulte más programas generales de ejercicio.
Silver Sneakers y Age Bold ofrecen bibliotecas en línea de clases para adultos mayores que los seguros podrían cubrir. “Usted mismo podría hacer cambios -ejercicio en silla o con una pared para mantener el equilibrio, por ejemplo- para que sea seguro y agradable”, dice Ryan Glatt, entrenador de salud certificado en Pacific Neuroscience Institute in Santa Monica, CA.