La lista de Jac Folkert para correr incluye zapatillas, ropa cómoda y colorida, y su reloj. Pero cuando hace calor, como sucede en Los Ángeles, donde vive Folkert, de 54 años, agrega una bolsa de agua de 1.8 litros, un termo de 18 onzas con una bebida electrolítica y una gorra para el sol. Además, su ropa tiene factor de protección ultravioleta.
“Con el calor no se juega”, dice Folkert, quien vive con esclerosis múltiple remitente-recurrente (MS) desde 2006.
Sus precauciones sobre hidratación y exposición al calor y al sol le han ayudado a mantenerse a salvo. Este año corrió su 18º maratón de Boston y en 2024 completó una carrera de seis horas en California y dos ultramaratones en Arizona. Su esposo, Daryl, también ultramaratonista, la acompaña.
El mayor peligro del calor es la deshidratación y las complicaciones derivadas del calor que sobrevienen conforme aumenta la temperatura corporal, como sucede en el ejercicio.
Cómo funciona la deshidratación
La deshidratación sucede cuando se pierde agua suficiente (2%) para que el organismo no funcione bien. Los primeros signos son cambios en el estado de ánimo. “Las personas están más irritables”, dice el doctor Douglas J. Casa, director de Korey Stringer Institute, el cual recibe el nombre del jugador de la NFL que murió por golpe de calor en 2001.
Otros signos incluyen orina oscura, debilidad, presión arterial baja, mareos y confusión, según las guías de Harvard Health Publishing. La deshidratación también afecta la memoria a corto plazo, la atención y la energía, según un estudio publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health en 2019.
“La deshidratación es más frecuente con el calor y el esfuerzo físico, porque el cuerpo pierde líquidos al sudar y desvía sangre a la piel”, dice Frank Conidi, DO, MS, FAAN, FAHS, director de Florida Center for Headache and Sports Neurology. No se necesita correr un maratón, los cambios en el estado de ánimo y la sensación de esfuerzo son evidentes incluso después de caminar 30 a 45 minutos, dice el Dr. Casa.
La exposición prolongada al calor y la humedad sin descanso ni tomar líquidos puede provocar síntomas relacionados con el calor, como calambres, agotamiento o golpe de calor. Este último se produce cuando la temperatura supera los 104 ºF y puede ser mortal porque se pierde la capacidad de regular la temperatura y se dañan órganos vitales.
Empeoramiento de condiciones existentes
Los cambios cognitivos por la deshidratación son más graves en poblaciones vulnerables, según un estudio publicado en Annals of Nutrition and Metabolism en 2017. El cerebro de los niños y adultos mayores no tolera bien la deshidratación, por lo que las tareas cognitivas son más difíciles y sus resultados más pobres, señala el estudio.
Para las personas con condiciones neurológicas que ya afectan su cerebro o funciones, el efecto de la deshidratación y de la enfermedad por calor se amplifica. “Las enfermedades existentes pueden empeorar”, afirma el Dr. Conidi. “Reaparecen los síntomas de infarto cerebral, o se pierden las ganas de beber en Alzheimer y Parkinson”.
Los pacientes con MS, como Folkert, deben tener más cuidado. “La MS no condiciona un riesgo mayor de elevación de la temperatura central, pero cuando sucede, el riesgo de recaídas o de empeoramiento de síntomas es mayor, afirma Brian Hainline, MD, FAAN, profesor en NYU Grossman School of Medicine. “El paciente con MS debe ser muy proactivo para reducir su riesgo de enfermedad por calor”.
Sin embargo, en MS, el calor no daña más los nervios de los pacientes, dice Barbara Giesser, MD, FAAN, directora de la clínica de MS en Pacific Neuroscience Institute y coautora de Navigating Life With Multiple Sclerosis de la colección de libros de Brain & Life. Algunos de sus pacientes con MS corren maratones, como Folkert, pero la cantidad de ejercicio que hagan dependerá de su capacidad para hacerlo sin peligro. Los efectos del calor se previenen con hidratación y medidas de enfriamiento, como usar paños fríos o ropa refrescante, beber líquidos fríos o utilizar un ventilador durante el ejercicio.
“Nadar es excelente para las personas con MS, porque el agua disipa el calor y los músculos ya debilitados se mueven mejor en el agua”, dice la Dra. Giesser, aunque sugiere evitar las piscinas climatizadas y jacuzzis.
Bebidas recomendadas
Kirk Skinner no ve su actividad diaria como ejercicio. “Es mi obligación”, dice el residente de Montgomery, AL de 65 años quien vive con Parkinson desde 2018. Su propiedad tiene 17 acres de tierra, un caballo y cuatro perros que necesitan atención constante. Además, como agricultor, Skinner sabe bien cómo manejar la deshidratación y el calor. “Trabajo a la sombra lo más posible”, dice.
Recuperarse de la deshidratación es difícil, en especial cuando se hace ejercicio durante el verano. “El ejercicio en ambientes calurosos y húmedos exige mantener un buen estado de hidratación”, dice el Dr. Hainline. En general, debemos beber entre cuatro y seis vasos de agua al día, pero depende de factores como el estado de salud, los medicamentos y los otros líquidos que se beban, indican las guías de Harvard Health Publishing.
Para reducir el riesgo de deshidratación, el Dr. Hainline sugiere evitar el ejercicio en las horas más calurosas y llevar ropa ligera que proteja de los rayos del sol. También se combate con pausas o bajando la intensidad del ejercicio, dice el Dr. Casa. “Sombra y líquidos”, añade. “Si la deshidratación es leve, se corrige rápido”.
Al correr, Folkert usa recordatorios en su reloj para saber cuándo debe beber. Skinner aprendió a controlar su cuerpo mientras ara la tierra en Alabama. “Algunos días trabajo poco y paro, y en el granero tengo sombra, hamacas y un ventilador”.
El agua funciona para sesiones moderadas de ejercicio, pero American Council on Exercise recomienda bebidas deportivas con carbohidratos y electrolitos (reponen los minerales perdidos al sudar) para sesiones de ejercicio de más de 60 o 90 minutos. Skinner come frutas con bastante jugo antes de salir a trabajar, una excelente forma de hidratarse según las guías de Cleveland Clinic que recomiendan sandía, fresas y uvas.
Los pacientes que toman medicamentos para padecimientos neurológicos deben consultar a su médico sobre cómo mantenerse hidratados porque sus necesidades de líquidos son diferentes. No obstante, debemos seguir bebiendo, “sobre todo si se toman otros medicamentos que aumenten el riesgo”, dice el Dr. Conidi. “Los diuréticos, por ejemplo, pueden agotar los líquidos”.
Mantenerse activo
Prepararse para el ejercicio y vigilar la hidratación son muy importantes, pero el riesgo de la enfermedad por calor no debe impedir hacer ejercicio. “Solíamos equivocamos al decir a los pacientes: ‘No hagan ejercicio si hace calor’“, afirma el Dr. Hainline. “Sí, hay que ser precavidos, pero también hay que mantenernos activos”.
Sin embargo, si no le agrada la idea de hacer ejercicio en condiciones difíciles, busque el aire acondicionado de su gimnasio local. “El ejercicio en interiores en días muy calurosos y húmedos es perfecto”, dice el Dr. Hainline. Eso sí, no olvide hidratarse.
Aunque Skinner trabaja al aire libre casi todos los días, también acude a su YMCA local donde hace ejercicios en interiores como yoga, entrenamiento de fuerza y el popular programa de ejercicio basado en boxeo para pacientes con Parkinson, Rock Steady Boxing.
Skinner sabe que el ejercicio en interiores o al aire libre es bueno para su mente y cuerpo, y lo hace incluso en los calurosos veranos del Sur. “Siempre me siento mejor después de hacerlo”, afirma.
En las pocas ocasiones en las que Folkert ha sentido que el calor le afectaba a pesar de las precauciones, acortó su carrera o se detuvo a descansar e ingerir líquidos en un lugar sombreado o en una banca. “Es lo más inteligente y seguro”, afirma. “Y estoy viva para correr otro día”.
Quizá eso sea lo más importante, Folkert puede seguir disfrutando de la actividad que adora. “Algunos la ven y dicen: ‘Tiene esclerosis múltiple, el desierto es muy caluroso y no tolera bien el calor, una carrera en el desierto no es algo inteligente’. Y quizá no se equivocan”, ríe. “Pero yo creo en vivir bien y hacer lo que adoras con la gente que quieres. Así que lo hago lo más seguro posible y ajusto cuando es necesario”.