A continuación, se exponen aspectos que los familiares y cuidadores deben considerar si desean que un familiar con un padecimiento neurológico deje de conducir, o si prevén que sucederá en el futuro.
Voluntad anticipada
La voluntad anticipada existe para definir decisiones sobre salud, pero también para conducir. Una voluntad anticipada para conducir se elabora cuando la persona tiene buena salud y sirve para autorizar a alguien -familiar o amigo- para que decida cuándo la persona debe dejar de conducir. El documento debe indicar con claridad que la decisión la tomará la persona designada y no el conductor, dice Lewis Morgenstern, MD, FAAN, profesor de neurología, neurocirugía y medicina de urgencias en School of Public Health de University of Michigan en Ann Arbor.
Solicite una evaluación
A medida que envejecemos, es necesario evaluar periódicamente nuestra capacidad de conducción, dice Elin Schold Davis, coordinadora de la iniciativa para conductores mayores de American Occupational Therapy Association (AOTA). Primero se debe consultar con el médico si hay cambios físicos o mentales que afecten la conducción. Se puede realizar la autoevaluación de conducción que ofrece American Automobile Association (AAA) que determina si aún se puede conducir con seguridad, o bien, simular en línea un examen escrito y uno de conducción en driving-test.org/driving-test-for-seniors. Además, AOTA ofrece una listado nacional de programas y especialistas en conducción. Durante la evaluación, un terapeuta ocupacional (OT) evalúa capacidades funcionales, visuales, cognitivas, perceptivas y físicas, y pregunta a los adultos mayores sobre su conducta al volante. El terapeuta también revisa el historial médico y realiza un examen de visión y uno físico, y varias pruebas cognitivas. Con los resultados, el terapeuta puede recomendar rehabilitación para el conductor o que le sea retirada la licencia. Previo pago, los centros profesionales de conducción y las autoescuelas también pueden supervisar la evaluación de aptitud para conducir.
Notifique al DMV
Si ninguna conversación o evaluación profesional convencen a la persona para que deje de conducir, se puede notificar “un conductor inseguro” al departamento de vehículos de motor estatal (DMV)”. Sería ideal que el médico u otro profesional de salud notifiquen al DMV, pero casi todos los estados aceptan que sean los familiares y en 38 estados lo pueden hacer amigos o conocidos. “Prepárese una explicación extensa de sus preocupaciones”, dice el doctor Gary J. Kennedy, director de psiquiatría geriátrica de Montefiore Medical Center en The Bronx, NY. “El DMV espera un relato detallado e información médica”. AAA y algunos DMV podrían solicitar evaluar a un conductor cuyas habilidades y capacidades deterioradas han sido notificadas.
Perder el auto
En algunos casos, es necesario quitar la posesión o la propiedad del auto. Eso significa venderlo, resguardarlo o trasladarlo a otro sitio. Si no es posible, algunos cuidadores esconden las llaves o desconectan la batería o el alternador. “Son métodos que no se deben utilizar en primera instancia”, dice el Dr. Kennedy. “Pero, incluso sin licencia, la persona podría intentar seguir conduciendo”.