Padecimientos neurológicos, como narcolepsia, enfermedad de Parkinson, demencia de cuerpos de Lewy, migraña, trastorno por estrés postraumático (en inglés PTSD) o apnea obstructiva del sueño aumentan el riesgo de tener pesadillas por varias razones. En la narcolepsia, por ejemplo, la falta del neurotransmisor orexina debilita la línea entre estar dormido y estar despierto. En la enfermedad de Parkinson y demencia de cuerpos de Lewy, la causa es una alteración en la dopamina. En PTSD, la causa es una intensa reacción de lucha o huida y una exacerbación del sistema nervioso.
Algunos medicamentos pueden producir pesadillas. Betabloqueantes, como metoprolol, las inducen inhibiendo la liberación de melatonina, una hormona que produce el cuerpo para regular el sueño. No obstante, los suplementos de melatonina usados para inducir el sueño también pueden provocar pesadillas. Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, como fluoxetina o paroxetina, que aumentan la concentración de serotonina en el cerebro, pueden afectar los sueños. Antidepresivos no inhibidores de la recaptación de serotonina, como venlafaxina, clorhidrato de bupropión o duloxetina, también pueden tener ese efecto.
Algunos de los medicamentos nuevos para perder peso, como semaglutida (Ozempic, Wgovy), o antibióticos como ciprofloxacina o eritromicina, podrían causar pesadillas. Estimulantes como metilfenidato (Ritalin) o anfetamina/dextroanfetamina (Adderall) pueden causar sueños vívidos al aumentar la concentración de dopamina para reducir la somnolencia y aumentar la energía.
Otros fármacos que alteran la concentración de dopamina y que pueden causar pesadillas son los utilizados en la enfermedad de Parkinson, como carbidopa/levodopa (Sinemet), clorhidrato de amantadina (Symmetrel) o clorhidrato de selegilina (Eldepryl), y antipsicóticos como clozapina (Clozaril), olanzapina (Zyprexa) o risperidona (Risperdal).
Si los medicamentos son la causa, el médico podría cambiar la dosis, o bien, probar o añadir otros medicamentos para facilitar el sueño en la noche. Para evitar lesiones en personas con trastornos de la conducta durante su sueño REM, una anomalía en la que la persona actúa sus sueños gritando, golpeando o pateando, se pueden colocar almohadas alrededor de la persona, una alfombra en el piso, o bien, retirar los muebles cercanos.
Un tratamiento común para las pesadillas es la prazosina (utilizada en el control de la presión arterial) aunque no es efectiva en todos los casos. Alternativas no farmacológicas incluyen terapia de ensayo en imaginación, que enseña a tener versiones más positivas de los sueños, terapia cognitiva conductual, que enseña conductas de sueño saludables y abarca los miedos relacionados con las pesadillas, y autohipnosis, que busca llevar al cerebro a un estado de relajación profunda.
Informe a su médico si tiene pesadillas para que analice posibles causas y tratamientos. Reducir o eliminar sueños desagradables debe reducir la somnolencia y mejorar el funcionamiento.
El Dr. Attarian es profesor de neurología en Northwestern University Feinberg School of Medicine en Chicago.