Americans with Disabilities Act exige a los salones de belleza hacer adaptaciones para clientes con discapacidad. En muchos casos, eso se traduce en espacios de aparcamiento para discapacitados, rampas para sillas de ruedas y acceso fácil a sanitarios, dice Katrina Venzor-Vargas, directora del salón para discapacitados Morgan’s Salon en San Antonio. Para asegurar que su próxima visita al salón sea lo más positiva y cómoda posible, tenga en cuenta estos consejos.
Solicite una demostración
Es útil ver las instalaciones antes de reservar, dice Jessica Noonan, estilista y propietaria de un salón en New York. Una visita puede ayudar a calibrar cuán cómodo y manejable es. “No basta que tengan rampa para sillas de ruedas”, dice Janira Obregón, modelo de Queens, New York, quien tiene tetraplejia espástica y parálisis cerebral, y utiliza silla de ruedas. “También se debe asegurar que el baño es lo bastante grande para una silla”. Sugiere además verificar el nivel de ruido, si la música es relajante o estridente, si el personal parece tranquilo y paciente o apurado y estresado, y si la iluminación relaja o es demasiado brillante. “Por lo general, sabrás por instinto si el salón es adecuado para ti”, dice Obregón.
Pregunte sobre la capacitación
Algunos salones, como Barber’s Blueprint en New York, trabajan con grupos que ayudan a empresas a hacer espacios más accesibles para personas con autismo o trastornos del procesamiento sensorial. Pero el personal no necesita programas formales, dice Venzor-Vargas. “Buscas un lugar con experiencia con discapacidades y empleados con la paciencia de trabajar contigo”, dice.
Reserve en horarios tranquilos
Averigüe los horarios de menos afluencia, sugiere Noonan. Si tiene sensibilidad sensorial o le molesta el ruido, compruebe si pueden atenderle antes o después de la hora de apertura.
Lleve a un amigo
Pida que un familiar o amigo le acompañe, le ayude a trasladarse de una estación a otra y le proporcione apoyo moral si lo necesita.
Honestidad
Explique con claridad su discapacidad y necesidades especiales. Cuando los estilistas entienden su situación, pueden ayudarle mejor.