¡Felices fiestas!
El número de invierno nos habla de cómo el amor en las familias prevalece sobre el reto de cuidar a uno de sus miembros y sobre la aceptación y adaptación a la vida con un padecimiento neurológico.
El número de invierno nos habla de cómo el amor en las familias prevalece sobre el reto de cuidar a uno de sus miembros y sobre la aceptación y adaptación a la vida con un padecimiento neurológico.

Las fiestas de fin de año me hacen reflexionar sobre la importancia de la familia, en especial en lo que concierne a los cuidados. Crecí en un hogar cubano y multigeneracional con cinco hermanas y hermanos, mi abuela, mis padres y algunas mascotas; todos bajo el mismo techo. En el bachillerato, mi vida cambió drásticamente con el diagnostico de Alzheimer de mi abuela. De pronto, todos nos volvimos cuidadores. Nuestra casa se llenó rápidamente de extraños -enfermeras, auxiliares y demás trabajadores de la salud- que se integraron a nuestra rutina diaria.
El cuidado de un enfermo tiene prioridad sobre todas las cosas. No olvidaré que nadie se acordó de mi cumpleaños 16 por atender otra hospitalización urgente. Nos sentíamos culpables y las conversaciones financieras eran un barril de pólvora para problemas de pareja no resueltos. No era más nuestro hogar, nos distanciamos mucho y pusimos en riesgo la unidad familiar. Con el tiempo nos dimos cuenta de que íbamos en una montaña rusa sin fin y aprendimos a ser flexibles con los días festivos, cumpleaños u otros eventos. No lo supimos de la noche a la mañana y fue más fácil decirlo que hacerlo, pero lo logramos.
Esa actitud me sirvió mucho cuando el ciclo se repitió 20 años después con el diagnostico de Alzheimer de mi madre y tía. Poco después, mi suegro fue diagnosticado con demencia de cuerpos de Lewy y mi esposa se convirtió en cuidadora.
Por mis experiencias, puse mucho interés en “Compartir cuidados” la historia sobre cómo las familias pueden distribuir la carga de los cuidados. Quería asegurarme de que el artículo tuviera algo de mi esencia como alguien que lo ha vivido ya cuatro veces. Con gusto puedo confirmar que da justo en el blanco, pero agrego un consejo: el secreto para tener éxito en los cuidados es controlar nuestra propia actitud porque es lo único que podemos controlar, y no perdernos en lo que no importa. Los cuidados no tienen por qué dividir a una familia, como casi lo hacen con la mía, y podrían ser un gran unificador, como al final lo fueron con nosotros. Uno de mis colegas me dijo una vez: “Mientras haya amor, lo van a lograr”.
Asegúrese también de leer nuestras historias sobre cómo controlar el dolor lumbar y los datos sobre epilepsia y conmoción cerebral, y no olvide nuestra cautivadora historia sobre Mayte García, la cantante y bailarina que se casó con el legendario y ya fallecido cantante Prince, y que tiene esclerosis múltiple.
or último pero no menos importante, conozca al Dr. José Merino, miembro de nuestro consejo editorial y que recientemente fue nombrado editor en jefe de Neurology, la revista científica más importante de la American Academy of Neurology. Conozca sus pasiones y por qué se dedicó a la neurología.
¡Felices fiestas! ¡Espero que el Año Nuevo le traiga paz y una excelente salud cerebral!
Sinceramente,
Joseph I. Sirven, MF, FAAN
Editor