Mientras escribo esta carta, vivimos en tiempos históricos. Debido a la rápida diseminación de COVID-19, la infección ha sido declarada una pandemia y con este pronunciamiento, el mundo ha cambiado. De pronto, nuestro vocabulario se ha llenado de términos nuevos como autocuarentena, distanciamiento social, aplanamiento de la curva y ventiladores mecánicos. En neurología, estudios comunes como electroencefalogramas (EEG) o electromiogramas (EMG), se han clasificado como esenciales (urgentes) o no esenciales (no urgentes), y las consultas en consultorio se han pospuesto o se realizan por video para limitar la exposición al virus.
Debido a estos cambios, neurólogos de todas partes han respondido a preguntas de pacientes, familiares y cuidadores sobre la forma en la que el virus les afectará a ellos y a sus seres queridos. Muchos desean saber qué hacer en caso de emergencia, cuándo llamar al 911 o qué alternativas tienen si su farmacia no tiene sus medicamentos.
Como respuesta, hemos dedicado dos páginas, en inglés y español, a COVID-19: BrainandLife.org/COVID19 y BrainandLife.org/COVID19/Español que responden a preguntas sobre padecimientos neurológicos específicos, y sobre bienestar, seguridad y ejercicio.
Mientras atravesamos juntos esta pandemia, debemos hacer nuestra parte para limitar la propagación; y lo lograremos si lavamos bien y con frecuencia nuestras manos, en especial si estamos en contacto con otros; si no tocamos nuestra cara; nos mantenemos, al menos, a seis pies de los demás para limitar nuestra exposición al virus o la de los demás; si usamos una mascarilla en público; y si cubrimos nuestra boca con los codos al toser o estornudar.
La salud física y mental también son importantes. Procure dormir bien, salga a caminar si puede y enfóquese en lo positivo de su vida. Si requiere ayuda emocional, contacte a sus familiares y amigos o a sus médicos o proveedores de servicios de salud.
El distanciamiento social podría ser particularmente difícil para nosotros los latinos. Mucho de nuestra cultura gira en torno a reuniones familiares y a expresar apoyo con besos y abrazos. Sin embargo, debemos distanciarnos para proteger nuestras vidas y las de los demás.
Estoy orgulloso de los artículos de este número, tan llenos de esperanza y de consejos prácticos útiles para, incluso, estos tiempos tan inusuales. Por ejemplo, el artículo de portada sobre la experiencia de la escritora Esmeralda Santiago al sobrevivir a un ataque cerebrovascular, nos recuerda llamar al 911 tan pronto aparezcan los síntomas. La historia sobre esclerosis múltiple ayudará a las personas a optar por un tratamiento agresivo temprano o por la estrategia de esperar y observar. Si ha agendado una consulta de telemedicina, será de su interés el artículo sobre cómo preparase para ella; y para conocer más sobre el Dr. Alberto Ramos, miembro de nuestro Consejo Editorial, lea su entrevista.
Mi mayor esperanza es que lo peor haya pasado cuando usted reciba este número. Como latino, sé en mi corazón que lo superaremos. Sólo recuerde cuidarse mientras cuida a su familia y tenga presente que todos en Brain & Life ¡Estamos aquí para usted!
Un abrazo fuerte,
Joseph I. Sirven, MD, FAAN, Editor