Brain health in your inbox!

Subscribe to our free emails

Sign Up Now


We provide you with articles on brain science, timely topics, and healthy living for those affected by neurologic challenges or seeking better brain health.  

Bienestar
By maria de león, md

Consejos en voz baja de una autoproclamada ruidosa

Soft voice illustration
Ilustración por Feodora Chiosea /istockphoto

Hace poco, durante un retiro de fin de semana para personas con enfermedad de Parkinson y sus cuidadores, escuché dos quejas principales: “mi pareja se molesta conmigo porque parece que no pongo atención” y “mi pareja nunca escucha”.

Me dio risa porque mi esposo y yo nos quejamos de lo mismo; y con justa razón. Tengo enfermedad de Parkinson y la hipofonía debida a la enfermedad -voz muy baja-, provoca que sea difícil escucharme cuando hablo. Para complicar más las cosas, hace un año mi esposo sufrió pérdida aguda de la audición en un oído. Para su conveniencia, fue del lado derecho, así que ahora tiene una buena excusa para no hacerme caso cuando conduce. Como premio, duerme mejor porque ya no lo molesto cuando hablo mientras duermo.

Negación

Una voz baja, aun sin ser importante, puede causar problemas, y es común que los pacientes no se percaten. En mi caso, me di cuenta sólo cuando toda mi familia afirmaba que nunca decía tal o cual cosa. Cuando mi esposo reclamó, asumí que no ponía atención, cuando mi hija lo hizo, la culpé por ser la adolescente típica que tiene millones de cosas a la vez y no escucha. Sólo hasta que otros familiares que vinieron a vivir con nosotros lo notaron, me di cuenta de que era un problema real.

Acción

Estaba atónita. Por naturaleza soy una persona ruidosa; en reuniones sociales, puedo levantar la voz como cualquiera. Sin embargo, últimamente mi voz ha perdido fuerza— y empieza a afectar mi vida. Apenas identifiqué el problema, llamé a mi neurólogo y aumentó la dosis de levodopa y me envió con un especialista en otorrinolaringología para descartar otros problemas. Por fortuna, no había nada más. La voz baja se resolvió casi por completo al aumentar la levodopa, pero el médico recomendó terapia del habla para mejorar y mantener la calidad de mi voz.

Como aprendí de primera mano, es difícil mantener la conexión. El primer paso es ser consciente y reconocer el problema, el siguiente es involucrar a la familia y al médico para encontrar una solución, el tercero es iniciar terapia del habla, y el último es pedir ayuda a amigos y familiares para realizar en casa los ejercicios para mejorar el habla.

Me hace feliz anunciar que gracias a una dosis mayor de medicamento y terapia del habla, sigo siendo la ruidosa de la familia y de cualquier reunión social.

Para leer la versión en inglés de este artículo, publicada en línea, visite: brainlifemag.org/SoftVoice.


La Dra. León se retiró de su práctica en neurología cuatro años después de ser diagnosticada con enfermedad de Parkinson. Vive en Nacogdoches, TX, y es autora de Parkinson’s Diva, que autopublicó en 2015, y Viviendo más allá del Parkinson.