Brain health in your inbox!

Subscribe to our free emails

Sign Up Now


We provide you with articles on brain science, timely topics, and healthy living for those affected by neurologic challenges or seeking better brain health.  

COVID-19 en Español
By VICTORIA PELAK, MD, FAAN

¿Cuál es la diferencia entre una consulta esencial y una no esencial durante la pandemia de COVID-19?

Durante la pandemia de COVID-19, toda atención neurológica se considera esencial, pero no todas las consultas requieren una visita en persona.  La siguiente guía puede ayudar. Los siguientes lineamientos ayudarán a que pacientes y médicos determinen qué tipo de consulta les conviene más.

illustration of man speaking with doctor over phone

Durante la pandemia de COVID-19, las autoridades han empleado los términos esencial y no esencial para describir los tipos de negocios que pueden abrir o cerrar, y para clasificar los servicios que deben continuar funcionando según lo planeado, o bien, cancelarse o retrasarse. Por ejemplo, los hospitales, farmacias y tiendas de comestibles se consideran esenciales y permanecerán abiertos, mientras que los cines y salones de belleza no lo son y han estado cerrados durante semanas. Cuando se trata de citas, en especial de aquellas relacionadas con la salud, la determinación de qué es esencial, o qué no, resulta más complicada

Los neurólogos y otros médicos reconocen que toda cita médica es importante, y que la salud de todos los pacientes y sus necesidades médicas se respetarán durante este periodo. Además, es crítico que los pacientes sigan en contacto con sus médicos, en especial si sus síntomas cambian o aparecen otros nuevos. Los neurólogos pueden determinar el tipo de consulta —llamada telefónica, videollamada, consulta en persona u hospitalización— que necesitará cada paciente. Lo anterior se basa en varios factores que incluyen las condiciones del paciente, el motivo de consulta y si el paciente tiene otros padecimientos subyacentes que podrían aumentar su riesgo de complicaciones graves por COVID-19.

Por ejemplo, en condiciones normales un paciente con epilepsia bien controlada que desea hacer algunas preguntas y hablar sobre sus planes -no urgentes- para el futuro, se consideraría como una consulta de rutina. Durante COVID-19, esta consulta podría retrasarse o hacerse vía telefónica. Del otro lado del espectro, una persona que tuvo un ataque cerebrovascular hace tres meses y que presenta pérdida temporal de la visión en un ojo, necesita una evaluación urgente en persona para que el médico pueda explorar la región posterior del ojo y determinar la causa.

Sin embargo, algunas consultas se ubican en los límites de este espectro. En estos casos, el personal del consultorio puede programar una consulta virtual o de telemedicina para determinar el mejor paso a seguir. Considere, por ejemplo, que una paciente con migraña mal controlada, empeoramiento del dolor de cabeza y que además, tiene asma moderada, había programado una consulta antes de la pandemia. Durante la pandemia, el neurólogo programaría una video-consulta para ver si es posible controlar el dolor de cabeza de la paciente sin recurrir a una consulta en persona, ya que el asma de la paciente aumenta su riesgo de complicaciones si se infecta por coronavirus.

Se ha demostrado que la telemedicina   es una forma eficaz para determinar cuáles serán los siguientes pasos importantes, como estudios, pruebas o consultas en persona, y si las cosas pueden esperar hasta que aminore el riesgo de COVID-19. En mi práctica, tuve un paciente que tenía un padecimiento inmunológico y que presentaba visión doble, en condiciones normales este es un síntoma preocupante que habría requerido una consulta en persona. En su lugar, realizamos una videollamada y en ella me enteré que la esposa del paciente tenía una cardiopatía grave y estaba a la espera de un trasplante. Dada la situación, acordamos que acudir a un laboratorio o clínica para hacer una prueba de sangre era demasiado arriesgado. En su lugar, evalué los movimientos de sus ojos y le pedí que me avisara de inmediato si aparecía algún otro síntoma. También programamos una videollamada de seguimiento en tres semanas. Nuestra consulta virtual me permitió determinar la urgencia y evaluar los pros (evaluación o estudios en persona) y los contras (riesgo de exposición a COVID-19) y proceder en concordancia.

En toda circunstancia, el objetivo es la seguridad del paciente, del personal de salud y de la comunidad en general. A pesar de que podría resultar un acto de malabarismo necesario durante la pandemia. Tengan por seguro que la comunidad neurológica se encuentra en esto con sus pacientes y que su atención y bienestar son primordiales.


Para Conocer Más:

Información sobre COVID-19 (Coronavirus) y Enfermedades Neurológicas de Brain & Life