Comodidad durante el distanciamiento social
Los años que ha vivido esta bloguera con esclerosis múltiple la han hecho más adepta que la mayoría de las personas a mantener la distancia, mucho antes que lo hiciera COVID-19.
Los años que ha vivido esta bloguera con esclerosis múltiple la han hecho más adepta que la mayoría de las personas a mantener la distancia, mucho antes que lo hiciera COVID-19.

El nuevo coronavirus ha puesto al mundo al revés y ha puesto la vida, como la conocemos, en una pausa indefinida. Debido a que nadie es completamente inmune, la única forma de evitar que nuestro sistema de salud colapse y que, potencialmente, mate a millones de estadounidenses es detener la propagación del virus. Viene el llamado “distanciamiento social” o, en otras palabras, el mantenernos alejados de los demás y no salir de casa por nada que no sea comida, medicina o a hacer actividades esenciales.
El estrés y la ansiedad causados por esta hibernación forzada han sido documentados en innumerables artículos y reportajes. Lo entiendo y sé bien que es duro, ¿Por qué? Porque durante los últimos 19 años, he vivido con esclerosis múltiple remitente-recurrente, una enfermedad crónica que a veces me obliga a mantenerme aislada en casa durante varios días.
Alrededor de ocho años después de mi diagnóstico, empecé a tener espasticidad muscular y me dificultaba mucho caminar. De hecho, un paseo afuera es algo que aún no doy por sentado, al menos no durante la última década. Estas exacerbaciones de espasticidad han determinado si puedo o no salir en un día cualquiera, mucho antes de que lo hiciera COVID-19.
¿Ordenar alimentos y medicamentos a domicilio? Hecho. ¿Comprar casi todo en línea? Hecho. ¿Sentir el dolor del aislamiento social? Tristemente, también hecho.
Las reglas para mantenerse en casa debido a COVID-19 han nivelado el terreno de juego. Ahora tengo casi las mismas oportunidades de interacción social y actividades debido a que todo mundo está en línea en vez de afuera. Por supuesto, existen algunas cosas en las que aún no puedo participar, como las clases de baile o de aeróbicos en línea, pero sospecho que el distanciamiento social hará que conviva más con mis amigos actuales y que haga nuevas amistades.
Resulta irónico que para 2020 me había propuesto salir más al mundo. Parece que no sucederá este año, pero está bien. Quedarse en casa parece un pequeño precio a pagar por salvar tantas vidas como sea posible. Además, yo ya era toda una profesional al respecto.
Lisa Cohen fue diagnosticada con esclerosis múltiple en 2001. Es autora de Overcoming the BS of MS y fundadora de Rockstar Women with MS, un sitio web que ofrece programas y recursos diseñados para empoderar a las mujeres con esclerosis múltiple.
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