En gran parte del país se han restringido las consultas no indispensables, incluidas muchas de las visitas al neurólogo. Los médicos están recurriendo a la telemedicina —conexión por vía telefónica, correo electrónico o videoconferencia — para atender a sus pacientes.
Antes de esta epidemia, pocas personas participaban en la telesalud o sabían, incluso, de su existencia; sin embargo, varios estudios han demostrado que es una manera eficaz para tratar numerosos padecimientos neurológicos. Desde hace varios años, los médicos que atienden ataques cerebrovasculares han hecho uso de la telemedicina para diagnosticar e iniciar el tratamiento de emergencia de las enfermedades cerebrovasculares. Los especialistas en enfermedad de Parkinson controlan los síntomas de sus pacientes rurales mediante video consultas desde sus propios consultorios. Las consultas remotas son una manera segura y efectiva para conectarse con su neurólogo. Un aspecto positivo de la crisis actual podría ser que la creciente adopción de la telesalud y, su también creciente, inclusión en las coberturas de seguros podrían significar que la continuidad de sus cuidados de salud se fortalecerá en el futuro.
Si se prepara para su primera consulta virtual, considere estos importantes pasos.
Elija bien su medio de comunicación. Antes de agendar una cita, platique con su médico o con el personal del consultorio para determinar qué modalidad — teléfono, portal de salud u otro portal — utilizarán ambos. El teléfono no es ideal, pero podría ser un respaldo si falla el video. En ese caso, confirme el momento exacto de la llamada y sitúese cerca de un teléfono en la hora acordada. Tenga en cuenta que muchos médicos podrían iniciar la llamada desde sus casas o teléfonos móviles y sus números podrían aparecer como bloqueados o como números 800. A pesar de esto, asegúrese de contestar la llamada si la recibe a la hora programada.
Si utiliza un portal de salud: Asegúrese de ingresar al sitio del sistema en su computadora de escritorio o portátil, tableta o dispositivo móvil si utiliza MyChart u otra aplicación. Con frecuencia, estos sistemas funcionan mejor en tabletas y dispositivos móviles (“teléfonos inteligentes”) que en dispositivos de escritorio. Es muy recomendable guardar en un lugar seguro su nombre de usuario y contraseña para tenerlos a la mano al momento de conectarse para la consulta. Practique el ingreso a la aplicación cuando menos un día laboral antes de la consulta. Si no puede ingresar al sitio, llame al consultorio o al soporte de la aplicación para recibir orientación sobre el proceso.
Si utiliza una aplicación no diseñada para salud: Como con las aplicaciones de salud, asegúrese de saber cómo ingresar a sitio o aplicaciones no diseñadas para atención a la salud, como FaceTime, WhatsApp, Skype o Zoom. Algunas aplicaciones son específicas para ciertos dispositivos móviles. Por ejemplo, FaceTime está disponible para iPhone, pero no para Android. Identifique cuáles aplicaciones son accesibles para su dispositivo móvil o de escritorio. Antes de su consulta, procure utilizar la aplicación para conectar con amigos o familiares, ellos podrían indicarle si si su cámara está bien dirigida y enfocada, por ejemplo. Si se siente incómodo utilizando la aplicación por primera vez, pida a su pareja, cuidador, hijo o nieto que le oriente en el proceso.
Ajuste el escenario. Encuentre un sitio tranquilo sin interrupciones y cerca de su enrutador (router) o computadora (mientras más cercano a su señal Wi-Fi, la conexión será mejor). Apague el televisor y cualquier otra fuente de ruidos como ventanas, equipos de calefacción o de aire acondicionado y ventiladores de techo, si es posible. Mantenga las mascotas alejadas. Los gatos, en especial, aman interrumpir las consultas y saltar para acercarse a las pantallas y descubrir lo que ocurre. Si es posible, tome asiento adelante de una pared de color sólido, en lugar de paredes con patrones o llenas de cosas, o de ventanas. La conexión de video puede captar cualquier punto de luz y podría necesitar recargar la señal constantemente; los patrones complicados o cambiantes en el fondo podrían alentar o interrumpir su conexión.
Controle la iluminación. Su médico necesita una imagen buena y nítida de usted; por lo tanto, coloque las fuentes luminosas frente a usted o a un lado. Si utiliza un teléfono o tableta en lugar de una computadora portátil, colóquelos en una posición estable o en un soporte, o bien, procure recargarlos contra algo pesado en lugar de sostenerlos en las manos.
No esté solo. Contar con un compañero de cuidados siempre será una buena idea; para las consultas de telesalud es aún más útil ya que se trata de una situación nueva y adaptarse le podría llevar tiempo. Si es mediante videollamada, su compañero podría ajustar la pantalla o la cámara mientras usted se concentra en la comunicación con su médico.
Calme sus temores. Si usted o su ser querido tiene problemas cognitivos, demencia, alucinaciones o delirio, las consultas de telesalud podrían ser confusas o desconcertantes. Los pacientes con delirio podrían temer que están siendo grabados o que se le ha permitido la entrada a su casa a alguien más. Las consultas de telesalud no son grabadas; su fin es, simplemente, permitir al proveedor de servicios de salud ver al paciente durante una consulta desde un sitio remoto sin tener que reunirse en la clínica.
Anote sus preguntas. Prepare con anticipación una lista con sus preocupaciones o preguntas y colóquela en el sitio donde realizará la llamada o videoconferencia. Su médico también tendrá varias preguntas para usted, por lo que es probable que no termine su lista, pero identificar de 2 a 4 preguntas principales le asegurará que su consulta ha sido productiva y útil.
Tenga sus medicamentos a la mano. Haga una lista de todos sus medicamentos, fármacos de venta sin receta, vitaminas y suplementos, o bien, junte las cajas de medicamentos y colóquelas en el sitio donde realizará la llamada o video consulta. En cada consulta, querrá confirmar con su médico exactamente qué, cuándo y cómo tomar todo.
Conozca los parámetros. Antes de su consulta, pregunte a su médico o al personal del consultorio, qué es lo que su médico busca — y las cosas con las que debe contar usted. Pregunte la duración de la consulta y si el doctor desea que haga algo específico. Con base en el motivo de la consulta y el medio de esta —teléfono o videoconferencia— es posible que le solicite que tome su temperatura, peso o presión sanguínea, si puede y tiene el equipo en casa para hacerlo. Su médico también preguntará sobre los cambios en sus síntomas desde la última consulta. Podría pedirle que se ponga de pie, camine o realice ciertos movimientos durante la consulta de tal modo que pueda evaluar si sus síntomas han mejorado o empeorado, y servir como base para tomar decisiones informadas sobre su tratamiento. Por último, su doctor le hará recomendaciones o desarrollará un plan de tratamiento.
Prepare instrumentos y utensilios. Además de un monitor de presión, báscula y termómetro, su médico podría solicitarle que tenga a la mano un alfiler o aguja, pañuelos desechables o hisopos, pluma y papel, un vaso o taza y una lámpara — elementos que ayudan al neurólogo a evaluar la sensibilidad, medir la destreza o el temblor, o bien, a iluminar mejor ciertas partes del cuerpo, según su padecimiento.
Pregunte sobre los siguientes pasos. Pregunte a su médico si es necesario anotar las recomendaciones o el plan de tratamiento, o si los recibirá por correo tradicional o electrónico, o si se le harán llegar a través del portal de salud. Si está anotando, pregunte si usted puede repetir las instrucciones para asegurarse que lo ha anotado correctamente. Por ejemplo, “Dr. Brown, me ha dicho que tome el medicamento para epilepsia dos veces al día y que debo agregar una segunda dosis del medicamento para el dolor de cabeza”. Esto permitirá al médico corregir cualquier confusión y asegurarse que ambos concuerdan.
La Dra. Fleisher es la Leslie Nan Burridge Endowed Faculty Scholar en Parkinson’s Disease Research y es profesora asistente de ciencias neurológicas en Rush University Medical Center en Chicago.