Las personas con padecimientos neurológicos que les confieren un riesgo más alto de complicaciones y hospitalización por gripe o neumonía deben considerarse como de alto riesgo para la infección por COVID-19. Derivado de la rapidez con la que el virus se ha diseminado, no se dispone aún de información definitiva, pero sí se sabe que todos -sin importar su estado de salud- deben tomar en serio esta epidemia. También se sabe que el virus es más contagioso, se disemina con más facilidad a otros antes de que aparezcan síntomas, y se considera más peligroso que la influenza (o gripe).
Los grupos de alto riesgo, como se han definido por los US Centers for Disease Control, incluyen a todas las personas de 60 años o más, aunque estén saludables; a las personas con diabetes, enfermedad cardiaca o pulmonar; y a cualquier persona con compromiso del sistema inmunológico, incluidos los pacientes con esclerosis múltiple, miastenia gravis, y otros padecimientos autoinmunes cuyos efectos o tratamiento impactan al sistema inmunológico.
Considerando lo anterior, las siguientes son recomendaciones que todos deben implementar.
Permanecer en casa. El distanciamiento en casa es lo que se debe hacer e implica evitar cualquier salida fuera del hogar; alejarse de reuniones grandes; trabajo remoto -si es posible-; y evitar el transporte público tanto como sea factible. Si es indispensable salir, permanezca a una distancia de al menos seis pies de otras personas.
Lavado de manos. En estos tiempos, el lavado de manos nunca será excesivo. Utilice jabón y agua caliente y lávese durante al menos 20 segundos -cantar Happy Birthday dos veces es una forma popular de asegurar la duración correcta- y tan frecuente como sea posible. Evite tocar su cara ya que el virus entra al cuerpo por los ojos, nariz y boca.
Reprogramación de citas. Todas las citas no esenciales o no urgentes -incluidas las visitas al doctor; citas para terapia y cuidado ocular o dental de rutina; o al salón de belleza para arreglarse el pelo o las uñas- deben ser pospuestas. Pregunte a su médico sobre citas de telemedicina si es necesario. Esto limitará su exposición al virus y reducirá el impacto al sistema de salud que se encuentra ahora bajo mucha presión, y que sólo aumentará ya que se procurará atender a los pacientes más graves.
Ordene en línea sus medicamentos y víveres. Farmacias como CVS, Walgreens y otras pueden hacer entregas a domicilio de sus prescripciones. También puede ordenar suministros de medicamentos para 90 días con el fin de minimizar el número de viajes y botellas de medicamentos. También es posible ordenar víveres en línea de muchas tiendas a través de servicios como instacart.com para que se los entreguen en su domicilio. Si no se siente cómodo utilizando una computadora, pida que alguno de sus familiares ordene la comida por usted como una forma de ayudarle mientras usted se resguarda.
Desinfectar regularmente. Después de recibir una entrega de víveres, o comida para llevar, mantenga las bolsas y cajas en el suelo en lugar de en mesas o superficies; si es posible, lave sus manos y todas las superficies cuando haya terminado de guardar los artículos. Cambie la comida de los contendedores de las tiendas a sus propios platos.
Pida ayuda. Muchos hospitales en todo el país están cerrando su servicio de consulta para pacientes ambulatorios. Sin embargo, en caso de que sea necesario todos disponen de equipo para comunicarse con usted vía teléfono, video y por mensajes enviados a través del expediente médico electrónico o de otros portales en línea. Por favor utilícelos para conseguir respuesta a todas sus preguntas.