Brain health in your inbox!

Subscribe to our free emails

Sign Up Now


We provide you with articles on brain science, timely topics, and healthy living for those affected by neurologic challenges or seeking better brain health.  

COVID-19 en Español
By Sarah Song, MD, MS, FAAN

COVID-19 y ataque cerebral

Un especialista responde preguntas importantes sobre el ataque cerebral durante la pandemia.

20B&L_DALE.jpg
¿Debo llamar al 911 si sospecho que tengo un ataque cerebral?

¡Sí, sí y sí! Las cifras de ataque cerebral han disminuido durante la pandemia, pero esto no se debe a que sean menos los pacientes, sino a que tardan más en acudir por temor a infectarse con COVID-19 en el hospital. Cuando finalmente buscan ayuda, llegan en peores condiciones y con peor pronóstico. Si experimenta síntomas de ataque cerebral, como dificultad para hablar o debilidad en uno de los lados del cuerpo, no lo dude, llame al 911 y pida ayuda de inmediato.

¿Por qué es tan importante el tiempo en un ataque cerebral?

Cada minuto que pasa, un ataque cerebral sin tratamiento se traduce en pérdida de células cerebrales. De ahí deriva el dicho de los médicos: “el tiempo es cerebro”. Además, algunos tratamientos, como el activador tisular del plasminógeno, un fármaco que destruye coágulos, poseen un mejor pronóstico si se usan durante las primeras cuatro horas y media después del inicio del ataque. En un pequeño grupo de pacientes, la trombectomía, un procedimiento más complejo, es más eficaz durante las primeras seis horas de síntomas. Retrasar el tratamiento implica, con frecuencia, un grado mayor de discapacidad, una recuperación más lenta y prolongada y una reducción más pronunciada del funcionamiento en general.

¿Cuáles son los síntomas de  un ataque cerebral?

El acrónimo DALE es muy útil: la D, hace referencia a la debilidad facial (o entumecimiento) en uno de los lados de la cara; la A se refiere a la sensación de aflojar las extremidades (debilidad o entumecimiento); la L para lenguaje difícil de entender, y finalmente, la E urge a entrar en contacto inmediatamente con el 911. Otros síntomas incluyen dificultad para caminar, dolor de cabeza intenso y confusión. Memorice bien los síntomas, enseñe y eduque a otros y llame al 911 si en algún momento los experimenta, o bien, si los observa en alguna otra persona.

¿Los hospitales son seguros?

Sí. Los hospitales toman todas las precauciones necesarias para garantizar la seguridad de los pacientes. Todas las personas que acuden a un hospital, tanto pacientes como personal, deben utilizar una mascarilla de forma permanente. En caso de que un paciente no cuente con una mascarilla, el hospital le proporcionará una a su llegada. A los pacientes con síntomas de ataque cerebral se les pregunta si tienen alguno de los síntomas de COVID-19, como tos o fiebre. Es posible que se les haga la prueba y, en caso de resultar negativa, se les tratará por separado de los pacientes con COVID-19.

¿Recibiré atención apropiada en el hospital?

Absolutamente. Todo paciente que llega a la sala de urgencias, recibirá la atención y tratamiento que requiere. Todo el personal del hospital trabaja y acude al hospital todos los días. No se quede en casa por temor a no obtener tratamiento. Si tiene dudas, llame al 911 y deje que ellos decidan si es necesario que acuda al hospital y no tome la decisión usted solo.

¿Qué pasa si tengo síntomas de COVID-19 y después de ataque cerebral?

Llame al 911. Ambos padecimientos son graves, pero el ataque cerebral tiene mayor urgencia porque algunos de sus tratamiento sólo son eficaces durante las primeras horas posteriores al comienzo de los síntomas. Explique todos sus síntomas al operador del 911, incluidos los relacionados con COVID-19. Es posible que le pregunten varias veces sobre síntomas de COVID-19 durante el traslado al hospital, y de nueva cuenta cuando ya esté en el hospital.

¿Cómo se aborda el ataque cerebral y COVID-19 en el hospital?

Todos los pacientes que se encuentran en un hospital son evaluados para COVID-19. Si usted tiene un ataque cerebral, la evaluación de COVID-19 será simultánea a la evaluación, diagnóstico y tratamiento del ataque. Usted mismo, o alguno de sus acompañantes, debe saber sus factores de riesgo para COVID-19 y si ha experimentado síntomas como fiebre, escalofríos, tos o dificultad para respirar. Además, deberá conocer desde cuándo comenzó con estos síntomas.

¿COVID-19 puede provocar ataques cerebrales?

La infección y el ataque cerebral se relacionan de varias formas. Si usted se encuentra en cama debido a la infección, o a fiebre, tendrá mayor probabilidad de formar coágulos en las piernas. Estos coágulos pueden viajar desde las piernas a sitios distantes, como los pulmones, el corazón o el cerebro. Cuando un coágulo se aloja en el cerebro, puede desencadenar un ataque cerebral. Además, la infección, por si mísma, es capaz de hacer la sangre más espesa y producir, a su vez, coágulos. Los primeros informes sugieren que los pacientes con ataque cerebral relacionado con COVID-19 podrían ser más jóvenes y no tener los factores de riesgo típicos, como hipertensión arterial, o bien, cifras elevadas de colesterol. Asimismo, estos pacientes podrían tener una evolución más grave. Aún se desconoce si esta situación se debe a características intrínsecas de COVID-19, sin embargo, numerosas instituciones trabajan arduamente para generar más información.

¿Qué debo hacer si tengo síntomas de COVID-19 y riesgo de ataque cerebral?

Contacte a su médico para que él sea quien le indique los siguientes pasos, los cuales podrían incluir consultas presenciales o a través de telemedicina. Si su médico le aconseja permanecer en casa, aíslese durante 14 días; no salga y manténgase aislado de sus familiares. Atienda y trate los síntomas básicos, como tos seca y fiebre, y contacte a su médico en caso de que estos empeoren. La fiebre y la infección pueden hacer más espesa la sangre y aumentar el riesgo de que se formen coágulos en la sangre y se produzca un ataque cerebral.

¿Cómo sé si soy vulnerable a un ataque cerebral?

Entre los factores de riesgo principales se encuentran: problemas del corazón, obesidad, tabaquismo e hipertensión arterial y diabetes; las dos últimas cuando tienen un control deficiente. Los factores no controlables incluyen: no tener acceso a los servicios de salud o a alimentos saludables; padecer estrés debido al trabajo, familia o finanzas; carencia o deficiencia de educación sobre los riesgos y síntomas que tiene el ataque cerebral. Si tiene alguno de estos factores de riesgo, pida ayuda a su médico.

¿Cómo prevenir un ataque cerebral?

La atención y el cuidado de uno mismo son muy importantes durante esta época. Consulte a su médico con regularidad y asegúrese de vigilar y controlar los factores de riesgo para el ataque cerebral, como la hipertensión arterial o la diabetes. Si tiene presión arterial elevada, registre su presión con su monitor varias ocasiones cada semana para saber si se encuentra dentro del intervalo adecuado. La presión ideal es 120/80 mm Hg. Si tiene sobrepeso, pida ayuda a su médico para ajustar su dieta y nivel de actividad con la finalidad de que pierda peso. Si fuma, hable con su médico y discuta con él sobre las estrategias y medicamentos que puede poner a su disposición para que pueda dejarlo. Haga todo lo que esté a su alcance para mantenerse activo, el sedentarismo aumenta, sin lugar a dudas, el riesgo de coágulos. Asegúrese de contar con un suministro adecuado de todos los medicamentos que toma, y en especial aquellos que utiliza para controlar su hipertensión arterial o diabetes.