Vacunas contra COVID-19 y otros padecimientos neurológicos
Opinión de neurólogos sobre las dudas relacionadas con la vacunación de personas que tienen síndrome de Guillain-Barré, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, epilepsia o migraña.
Opinión de neurólogos sobre las dudas relacionadas con la vacunación de personas que tienen síndrome de Guillain-Barré, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, epilepsia o migraña.
A una gran cantidad de personas con enfermedades neurológicas les preocupa que las vacunas contra COVID-19 puedan agravar sus síntomas, o que produzcan debilidad como efecto colateral. En general, los neurólogos aseguran a sus pacientes que las vacunas son tan seguras para ellos como para cualquier otra persona. De hecho, el beneficio de las vacunas en ellos es mayor, ya que, al tener una enfermedad neurológica, su riesgo de enfermar de gravedad, o de que sus padecimientos empeoren si contraen COVID-19, es mayor.
Los neurólogos explican si existe algún problema entre las vacunas y estos cinco padecimientos.
Durante la década de 1970, una cantidad de personas parece haber desarrollado síndrome de Guillain-Barré (GBS en inglés) después de haber recibido la vacuna contra la influenza porcina — por lo tanto, en personas que han tenido GBS, o el padecimiento relacionado conocido como polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica, “es un temor comprensible”, señala Richard A. Lewis, MD, FAAN, neurólogo del Cedars-Sinai Medical Center en Los Ángeles. “Sin embargo, en los últimos 40 años”, agrega, “no se ha encontrado una sola asociación entre GBS y pacientes que se vacunan, en comparación con aquellos que no lo hacen. Les explico a mis pacientes que no hemos observado un aumento del riesgo de GBS como consecuencia de la vacunación”.
En marzo, el Unified Parkinson's Advocacy Council (un grupo organizado por la Michael J. Fox Foundation) envió una carta a los gobernadores de los 50 estados, en la que se les exhorta con urgencia a dar prioridad a los pacientes con enfermedad de Parkinson para recibir la vacuna contra COVID-19. “En las personas con Parkinson que contraen COVID-19, los síntomas de Parkinson empeoran o presentan síntomas nuevos”, de acuerdo con la carta, “y en las personas de mayor edad y con enfermedad más avanzada… el riesgo de infección grave o muerte por COVID-19 es mayor”.
La National Multiple Sclerosis Society recomienda ampliamente que todas las personas con esclerosis múltiple (MS, en inglés) se vacunen. También recomienda a los pacientes consultar a sus neurólogos sobre la posibilidad de ajustar su calendario de tratamiento para MS, de forma que no interfiera con la eficacia de la vacuna, ya que algunas terapias modificadoras de la enfermedad para MS suprimen el sistema inmunológico y podrían disminuir el efecto de la vacuna. Cuando las vacunas estuvieron disponibles por primera vez, la clínica de MS en el Cedars-Sinai Medical Center se inundó de llamadas de pacientes, comenta la neuróloga Nancy L. Sicotte, MD, FAAN, jefa del equipo especial de vacunas en la National MS Society. “A medida que más personas se vacunaban, otras veían que las vacunas son seguras y efectivas”, explica. “Hemos visto cuan bien funcionan las vacunas. En diciembre y enero, el condado de Los Ángeles tuvo 16 000 casos nuevos por día. Desde abril, tenemos alrededor de 400 al día”.
“Las vacunas no harán que se agrave la epilepsia”, señala Greg K. Bergey, MD, FAAN, director del Johns Hopkins Epilepsy Center en Baltimore. “Los pacientes pueden sentirse seguros al aplicarse cualquiera de las vacunas. No tienen interacciones con los medicamentos antiepilépticos”.
El dolor de cabeza es uno de los efectos colaterales más frecuentes después de recibir la vacuna (junto con el dolor en el sitio de la inyección y fatiga), pero sólo son temporales. No obstante, muchos pacientes tienen dudas, dice José H. Posas, MD, FAAN, neurólogo del Ochsner Medical Center en New Orleans y especialista en el tratamiento de la migraña, conmociones y dolores de cabeza. “Explico a mis pacientes que es mucho más probable que las migrañas y los dolores de cabeza empeoren al contraer COVID-19 que al recibir las vacunas”, señala el Dr. Posas.