Erin Gardiner, de 71 años, sufre migraña desde hace más de 30 años. Ella suele controlar sus episodios con analgésicos de venta libre, pero a veces son tan fuertes que tiene que retirarse a un dormitorio, cerrar las persianas y ponerse una almohada en la cabeza, dice Gardiner, administradora escolar jubilada en San Francisco.
Pero algo insólito sucedió hace tres meses cuando empezó a tomar tirzepatida (Zepbound), un medicamento para adelgazar: sus episodios desaparecieron. “Tuve un episodio cuando recién comencé con el medicamento y me asusté creyendo que era una reacción al medicamento“, dice. “Pero mi médico me aseguró que no era uno de sus efectos secundarios. De hecho, sugirió que podría ser estrés por el nuevo medicamento, sobre todo porque tenía que aprender a inyectármelo en casa”.
Hasta ahora, Gardiner ha perdido 8 de los 60 kilos que quiere perder (y mantener) y no ha tenido un solo dolor de cabeza. “¿Será porque perdí peso o porque he estado más activa?”, se pregunta. “¿O será que el fármaco alivia los dolores de cabeza? Sea cual sea la razón, me emociona que dos de mis problemas de salud - sobrepeso y migraña- se resuelvan”.
La publicidad de los nuevos medicamentos, como semaglutida (Ozempic, Wegovy) o tirzepatida (Mounjaro, Zepbound), destaca su capacidad para controlar la diabetes tipo 2 y perder peso. Ozempic y Wegovy son fabricados por Novo Nordisk, Wegovy está aprobado para la pérdida de peso y Ozempic para tratar diabetes tipo 2. Mounjaro y Zepbound son de Lilly, Mounjaro está aprobado para diabetes tipo 2 y Zepbound para perder peso.
Estos fármacos, conocidos como agonistas del receptor del péptido-1 similar al glucagón (GLP-1), activan vías hormonales que controlan los niveles de azúcar en sangre y reducen el apetito, lo cual conduce a perder peso. Resultados más recientes sugieren que también podrían tratar o incluso prevenir padecimientos neurológicos, como el infarto cerebral, la neuropatía diabética, la esclerosis múltiple (MS) o la enfermedad de Alzheimer.
“Revolucionaron el tratamiento de la obesidad y la investigación también demostró que, si se usan en personas con diabetes, reducen el riesgo de infartos de miocardio o cerebro, y de enfermedades hepáticas”, afirma Brian Callaghan, MD, FAAN, profesor de neurología de University of Michigan en Ann Arbor. Los resultados iniciales son prometedores para el tratamiento de enfermedades neurológicas, “pero no está claro si los fármacos actúan en el cerebro o si sus efectos protectores se originan por perder peso”, afirma. “Se necesitan estudios más amplios para determinar su efecto en la función del cerebro”.
Últimas investigaciones
Los agonistas del receptor de GLP-1, como la semaglutida, tienen un efecto antiinflamatorio en el cerebro que podría reducir el riesgo de padecimientos neurológicos, afirma Gary Small, MD, profesor de psiquiatría de Hackensack University Medical Center en New Jersey. Aunque podría ser consecuencia de la misma pérdida de peso, dice. “Sabemos que las células grasas producen inflamación, sobre todo las de la grasa visceral que rodea los órganos del abdomen”, dice el Dr. Small, especializado en el tratamiento de la demencia. “Al perder peso, se reduce la hiperinflamación de esas células grasas”. Un estudio publicado en JAMA Network Open en 2024 sugiere que el beneficio podría ser por la pérdida de peso. Se hizo un seguimiento de dos años a 133 adultos con obesidad grave sometidos a cirugía bariátrica y los estudios de imagen de sus cerebros hallaron cambios positivos en su estructura y función, incluido mayor grosor cortical.
Los agonistas del receptor de GLP-1 también podrían favorecer la supervivencia y el crecimiento de las neuronas y de otras células del cerebro, añade el Dr. Small. Pueden ayudar en el suministro de oxígeno y otros nutrientes a las células del cerebro, y regular los neurotransmisores, como glutamato, GABA o dopamina, que regulan el estado de ánimo, según una revisión de estudios publicada en International Journal of Molecular Sciences.
Hasta ahora, los estudios sugieren que los agonistas del receptor de GLP-1 podrían ser útiles algún día para tratar estos padecimientos. Pero, por ahora, U.S. Food and Drug Administration (FDA) sólo los aprueba para tratar diabetes tipo 2 y perder peso. “Aunque son promisorios, los resultados aún no indican que las personas con padecimientos neurológicos deban tratarlos con medicamentos GLP1”, advierte la Dra. Barbara Giesser, FAAN, neuróloga de Pacific Neuroscience Institute en Santa Mónica, CA.
Neuropatía periférica
“Los nervios periféricos comunican al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) con el resto del cuerpo”, explica el Dr. Callaghan. “Padecimientos como la diabetes pueden dañar a los nervios periféricos y afectar esa comunicación”. Como resultado, las personas con diabetes pueden sentir entumecimiento, hormigueo o pérdida de sensibilidad en manos y pies.
Un estudio publicado en Diabetologia en 2024 descubrió que los agonistas del receptor GLP-1, semaglutida y dulaglutida (Trulicity), mejoraban la estructura y función de los nervios en pacientes con neuropatía diabética. En el estudio participaron 22 personas quienes en su mayoría tenían engrosamiento del nervio tibial, el cual proporciona sensibilidad a la región posterior de la pierna y del pie. A un mes de tratamiento se observó reducción del engrosamiento en 80% de los individuos y un tercio volvió a la normalidad. Tres meses después, todos los pacientes mostraron mejoría en el grosor del nervio y en los síntomas neuropáticos.
Son resultados interesantes pero preliminares. advierte el Dr. Callaghan. En su estudio, publicado en Journal of Diabetes and Its Complications en 2015, él y sus colegas siguieron durante 18 meses a 46 pacientes con diabetes que tomaron exenatida (Byetta), otro agonista del receptor de GLP-1, y encontraron que quienes tomaban exenatida no controlaban mejor los niveles de glucosa ni los síntomas de neuropatía diabética que quienes tomaban insulina.
Migraña
Ningún estudio ha encontrado relación entre los agonistas del receptor de GLP-1 y la reducción de ataques de migraña. Podría parecer que alivia episodios en pacientes como Gardiner debido a la pérdida de peso, a los cambios en la dieta o a evitar los desencadenantes dietéticos. “El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para que la migraña episódica se vuelva crónica”, afirma Alan Rapoport, MD, profesor de neurología de David Geffen School of Medicine de UCLA. La investigación inicial con animales también sugería a que los agonistas del GLP-1 ayudan al cerebro a manejar mejor la migraña. Un estudio en ratones publicado en Neuroscience Letters en 2023 descubrió que el agonista del receptor de GLP-1 liraglutida (Victoza 2-Pak) estimula la liberación de IL-10, una sustancia del cerebro que ayuda a reducir la inflamación. “Como resultado, nos hacemos menos sensibles al dolor”, dice el Dr. Rapoport.
La semaglutida podría ser eficaz para la hipertensión intracraneal idiopática (IIH), un dolor de cabeza causado por aumento de la presión en el cerebro debido a acumulación del líquido cefalorraquídeo, el cual nutre, protege y elimina los desechos del cerebro. Aunque la IIH puede afectar a cualquiera, es más frecuente en personas obesas, dice el Dr. Rapoport. Un ensayo clínico aleatorizado de 15 mujeres publicado en Brain en 2023 encontró que quienes tomaron exenatida tuvieron reducción de la presión intracraneal y casi ocho días menos de dolor de cabeza en tres meses que quienes recibieron placebo.
Otro estudio, publicado en Journal of Headache and Pain, analizó 39 personas con IIH, un tercio de ellas tomaba agonistas de los receptores de GLP-1, como semaglutida o liraglutida. Las personas del grupo de agonistas del receptor de GLP-1 perdieron más peso y tuvieron cuatro días menos de dolor de cabeza al mes que el grupo control.
Una causa indirecta para que haya menos episodios podría ser que perder peso mejora la apnea del sueño, la cual se relaciona con dolores de cabeza matutinos, afirma Louis J. Aronne, MD, especialista en obesidad de Weill Cornell Medicine en New York City.
Esclerosis múltiple
La relación entre perder peso y la mejora de síntomas de esclerosis múltiple es bien conocida, afirma la Dra. Giesser. “La obesidad es un factor de riesgo para desarrollar la enfermedad y se asocia con peores resultados neurológicos”, afirma. “Algo del efecto de los agonistas del receptor GLP-1 podría ser indirecto debido a la reducción de peso”.
Otros expertos en MS coinciden. “Tengo pocos pacientes que toman agonistas del GLP-1, pero es frecuente observar una mejora significativa en los síntomas y funcionamiento diario en quienes han perdido mucho peso, a veces hasta 18 o 20 kilos”, afirma Dennis Bourdette, ME, profesor de neurología de Oregon Health & Science University en Portland. “Tiene sentido, porque menos peso significa menos carga en el cuerpo, especialmente en las articulaciones”.
Un informe publicado en Therapeutic Advances in Neurological Disorders en 2024 sobre fármacos para adelgazar, como semaglutida, dulaglutida y liraglutida, descubrió que la enfermedad se presentó menos en personas que tomaban estos medicamentos debido, quizá, a su efecto antiinflamatorio en la reducción de la obesidad. Otros medicamentos para la diabetes, como empagliflozina o metformina, mostraron un efecto similar. “Es posible que estos medicamentos hagan más que sólo ayudar a controlar la glucemia y perder peso: podrían tener efectos antiinflamatorios y, quizá, neuroprotectores”, afirma el Dr. Bourdette. Otro estudio realizado en ratones encontró que los agonistas del receptor GLP-1 ayudaban a reducir la intensidad de los síntomas similares a los de MS.
Pero estos estudios sugieren sólo una asociación, no una causalidad, advierte el Dr. Bourdette. No se pueden extraer conclusiones hasta que se completen estudios más amplios y bien diseñados.
Enfermedad de Parkinson
Los agonistas de los receptores de GLP-1 podrían proteger contra enfermedad de Parkinson o mejorar sus síntomas frenando la inflamación y abriendo los vasos sanguíneos del cerebro, afirma el Dr. Bourdette. Un estudio publicado en The Lancet en 2017 encontró que las personas con enfermedad de Parkinson que recibían inyecciones semanales de exenatida tenían menor afectación motora que el grupo control. Otro estudio publicado en Journal of Clinical Investigation halló resultados similares. Se necesita más investigación para definir si otros agonistas del receptor GLP-1 tienen efectos similares. Un problema, según el estudio, es que algunos de los otros fármacos no atraviesan la barrera hematoencefálica tan bien como la exenatida.
Infarto cerebral
La evidencia de que los agonistas de los receptores de GLP-1 ayudan a reducir el riesgo de infarto cerebral en personas con diabetes tipo 2 es tan sólida que guías como las de American Heart Association recomiendan que las personas con la enfermedad tomen estos medicamentos además de hacer ejercicio con frecuencia, comer sano, dejar de fumar y evitar el alcohol.
Un estudio publicado en New England Journal of Medicine en 2023 encontró que las personas con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular preexistente, pero sin diabetes, reducían su riesgo de infartos de miocardio y cerebral cuando tomaban semaglutida en comparación con el grupo control. Un estudio publicado en The Lancet, Diabetes & Endocrinology en 2020 analizó más de 9 900 pacientes con diabetes tipo 2 y cardiopatías o sus factores de riesgo, y descubrió que quienes tomaban dulaglutida tenían un riesgo 25% menor de sufrir infarto cerebral isquémico.
En marzo de 2024, la FDA aprobó las inyecciones de semaglutida para reducir el riesgo de infarto cerebral en personas con enfermedades cardiovasculares y sobrepeso u obesidad. “Semaglutida ayuda a perder peso, uno de los principales factores de riesgo de infarto cerebral”, explica el Dr. Aronne, director de Comprehensive Weight Control Center de Weill Cornell Medical Center en New York City. “También ayuda con otros factores de riesgo, como la elevación de la glucosa en sangre o la inflamación”.
Demencia
Las personas con diabetes que toman semaglutida parecen tener menor riesgo de demencia, según un estudio de University of Oxford publicado en eClinicalMedicine en 2024. Se revisaron más de 100 millones de historias clínicas y encontraron alrededor de 20 000 personas que tomaban semaglutida. Al compararlas con personas que tomaban otros medicamentos para diabetes, como sitagliptina (de los fármacos conocidos como inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4), los pacientes que tomaban semaglutida redujeron su riesgo de desarrollar problemas cognitivos en casi 30% y de demencia en casi 50%. Una teoría, basada en las historias clínicas, es que los medicamentos podrían prevenir la acumulación del amiloide (la proteína vinculada al desarrollo del Alzheimer) en el cerebro, afirma el Dr. Small.
Novo Nordisk, la empresa que comercializa semaglutida, comenzó a probar el medicamento en miles de pacientes con enfermedad de Alzheimer en fase inicial. Se prevén resultados en 2025.
Consideraciones sobre precios
Estos nuevos medicamentos pueden costar a los pacientes hasta 1 400 dólares al mes, dice el Dr. Callaghan; y aunque la mayoría de las aseguradoras los cubren en personas con diabetes tipo 2, los pacientes tienen que probar otros tratamientos antes, añade. Por eso, “puede que aún no estén listos para los pacientes con enfermedades neurológicas, a menos que tengan un padecimiento subyacente, como cardiopatías, obesidad o diabetes tipo 2”, dice el Dr. Callaghan. Para estos pacientes, los hábitos saludables, como reducir calorías y mantenerse activos, pueden ser la mejor opción.
Sin embargo, para otras personas los agonistas del receptor de GLP-1 podrían ser adecuados. Erin Gardiner lleva años luchando con dietas yo-yo. Hace seis años perdió 18 kilos, pero los recuperó en la pandemia. Después, cuando su hijo sufrió un accidente grave, “el estrés me hizo engordar 10 kilos en un año”, dice. “No quería volver a una dieta restrictiva en la que me sentía miserable al tener hambre”.
Gardiner no sabe si los episodios de migraña disminuyeron por el medicamento o porque se cuida más. “Busco hacer más ejercicio, sigo una dieta rica en fibra y proteínas, y bebo mucha agua”, dice. “Me siento mucho mejor y me muevo con más facilidad. ¿Significa que seguiré con el medicamento para siempre? No lo sé. Me lo tomo un día a la vez”.