Brain health in your inbox!

Subscribe to our free emails

Sign Up Now


We provide you with articles on brain science, timely topics, and healthy living for those affected by neurologic challenges or seeking better brain health.  

COVID-19 en Español
By BARBARA GIESSER, MD, FAAN

Hornear pan mejora la fuerza y vence al aburrimiento

Una neuróloga y panadera veterana ofrece una receta simple para lidiar con las restricciones del COVID-19.

Oatmeal bread

He aquí una adivinanza: ¿Qué actividad en casa combina ejercicio, terapia ocupacional y manejo del estrés, y además produce resultados deliciosos? La respuesta: ¡hornear pan!

Esta tradición de 30 000 años es una forma particularmente efectiva, divertida y sabrosa de combatir la falta de actividad física, el aburrimiento y la dificultad para surtir las despensas que ha impuesto la crisis actual de COVID-19.

Mi historia de amor con la panadería comenzó en el laboratorio de Biología de la universidad. Trabajaba en un proyecto en el que había que criar moscas de la fruta, insectos pequeños cuya dieta principal es la levadura. Aunque mis experimentos no fueron particularmente exitosos, me sobró mucha levadura que no pensaba desperdiciar, así que la llevé a casa y la usé para hornear mi primera barra de pan. Desde entonces sigo horneando y cosechando sus beneficios.

Fuerza. Si se hace adecuadamente, amasar es un buen ejercicio. Ponga la masa sobre un mostrador, mesa, tabla para picar o sobre alguna superficie plana y sólida, y con los talones de sus manos apriete la masa lejos de usted. Gire la masa sobre sí misma y repita y procure seguir girando la masa periódicamente. Trabaje rápido, inclínese sobre la masa y aplique fuerza con la porción superior de su cuerpo.

Calma. Repetir el amasado de forma vigorosa y constante puede tener un efecto calmante y reflexivo. También es una buena manera de liberar la agresividad.

Destreza. Manipular o trenzar la masa en formas decorativas perfecciona habilidades motoras finas.

Salud. Agregue granos integrales, fibra extra, frutos secos y semillas u otros ingredientes saludables y recuerde, la masa para pan es muy tolerante. ¡Incluso una barra de pan con una apariencia imperfecta será deliciosa!

Pruebe la siguiente receta sencilla para panaderos principiantes. Tiene fibra extra y proteínas y cuando se tuesta es muy sabrosa.

Pan de trigo integral y avena

  • 1/2 taza de hojuelas de avena cocida en 1 taza de agua
  • 1/2 taza de leche tibia (¡no caliente!)
  • 1 sobre (2 ¼ cucharaditas) de levadura
  • 2 tazas de harina blanca
  • 1 taza de harina de trigo integral
  • 1/4 taza de azúcar
  • 2 cucharaditas de sal
  • 2 cucharadas de mantequilla derretida o de aceite
  • 1 yema de huevo (guarde la clara)

Precaliente el horno a 350°F (170-180°C).

Cocine la avena según las instrucciones y deje enfriar a temperatura ambiente.

Vierta la levadura y la leche en un tazón pequeño y mezcle para combinarlos. Mezcle también los ingredientes secos en un tazón grande. Bata la yema y la mantequilla, o el aceite, con la mezcla de levadura/leche y agregue a los ingredientes secos para obtener una masa áspera. Revuelva con la avena cocida.

Amase hasta que la masa sea elástica y lisa (alrededor de 5 a 10 minutos). Al principio estará muy pegajosa pero intente no agregar demasiada harina mientras amasa. Agregue un poco más de líquido si está demasiado seca, o un poco más de harina si está muy húmeda.

Coloque la masa en un tazón engrasado, cubra y deje reposar en un sitio templado hasta que duplique su tamaño.

Una vez que ha duplicado su tamaño, golpéela un poco y dele forma de rectángulo con sus lados largos un poco alejados de los bordes del molde para pan. Con uno de los lados largos frente a usted, doble el tercio superior del rectángulo hasta que llegue a la mitad, luego doble el tercio inferior para que se junten. Selle la unión con sus dedos y meta los extremos.

Coloque la unión de la barra de pan hacia abajo en un molde engrasado, cubra y deje reposar hasta que la parte superior de la barra esté un poco por arriba del borde del molde.

Tome la clara de huevo que había guardado antes y bátala con una cucharita de agua. Con una brocha, aplíquela la clara de huevo en toda la superficie. Espolvoree semillas de sésamo o de amapola, o bien, hojuelas de avena.

Hornee a 350°F (176°C) hasta que la barra de pan se dore y suene hueca cuando se le dan golpecitos (entre 25 y 30 minutos).


Para Conocer Más:

Información sobre COVID-19 (Coronavirus) y Enfermedades Neurológicas de Brain & Life