Brain health in your inbox!

Subscribe to our free emails

Sign Up Now


We provide you with articles on brain science, timely topics, and healthy living for those affected by neurologic challenges or seeking better brain health.  

COVID-19 en Español
By ELOISE BRUCE

El poder de la poesía

Un hombre y su esposa recurren al papel y a la pluma para superar el golpe doble de la demencia y la pandemia de COVID-19.

SpeakUp_FB_1200x630.jpg
Ilustración por Avalon Nuovo

Mi esposo, David Keller, y yo hemos sido poetas de toda la vida. Nuestro oficio nos ha ayudado a darle sentido al mundo. A través de las palabras celebramos nuestras alegrías y procesamos nuestras penas. Siempre hemos comprendido la habilidad de la poesía para consolar, sanar e interpretar hasta los peores momentos. Creíamos que ya habíamos pasado lo peor cuando David fue diagnosticado hace nueve años con una rara forma hereditaria de demencia llamada arteriopatía cerebral autosómica dominante con infartos subcorticales y leucoencefalopatía (CADASIL, por sus siglas en inglés) causada por daño en vasos sanguíneos pequeños y que da lugar a ataques cerebrovasculares. Su padre y su abuela fallecieron antes de cumplir 60 años y desarrollar síntomas.

Los síntomas de David comenzaron después de cumplir 60 años. Se desmayaba, alucinaba y tenía problemas para concentrarse y tomar decisiones. Se volvió olvidadizo y obsesivo. En una ocasión, se suponía que debía recogerme en la estación del tren; después de esperar varias horas, tomé un taxi a casa sólo para descubrir que había cubierto el piso de la cocina con ollas y sartenes, y había puesto una pieza de alimento seco para perro en cada uno. Comenzamos a recibir notificaciones de adeudos porque no pagaba las facturas, y en algún momento me dijo que no había dinero en el banco para comprar alimentos.

Finalmente lo diagnosticaron en 2011, y ahora recibimos asesoría y guía de un neurólogo que vemos una vez al año. David continúa escribiendo y he creado un archivo de nuestras cavilaciones después del diagnóstico que he denominado "poemas de la demencia". Fueron publicadas recientemente en un volumen de poesía titulado Scud Clouds (Ragged Sky Press, 2020). La vida ha dado un giro, pero nos hemos ajustado y la poesía ha sido nuestro bálsamo.

Después llegó la pandemia de COVID-19. En un giro sin precedentes, todos en el mundo nos enfrentamos súbitamente a la incertidumbre y a la inestabilidad — dos cosas con las cuales las personas con enfermedades neurodegenerativas lidiamos todos los días. Una vez más, David y yo recurrimos a la poesía en busca de inspiración y consuelo. Por supuesto, no somos los primeros en hacerlo. Recuerdo las palabras de la poetisa Audre Lorde en su ensayo "La poesía no es un lujo" publicado en 1985: "La poesía es el instrumento mediante el cual nombramos lo que no tiene nombre para convertirlo en objeto del pensamiento. Los más amplios horizontes de nuestras esperanzas y temores están empedrados con nuestros poemas, labrados en la roca de las experiencias cotidianas”. En un mundo alterado por esta pandemia, estas palabras nos ayudan a dirigirnos hacia la esperanza en lugar de a la desesperación”.

Poco después de que nuestro estado cerrara a mediados de marzo, David escribió un poema llamado "Virus". En él escribió: es difícil recordar cómo era, exactamente / como si estuviéramos viendo en el futuro algún tipo de amnesia, en lugar de ver al pasado / sin manera alguna de comprender lo que nos ha ocurrido. Es su manera lírica de decir que el mundo no será el mismo de nuevo.

Durante este confinamiento, hemos observado la naturaleza y la primavera que ha explotado a nuestro alrededor para darnos material. Los narcisos vinieron y se fueron, y los cerezos florecen. Hemos comido lechuga cultivada en macetas de nuestro porche y hemos escrito acerca de ello. Una tarde de abril, David me llamó al jardín y ahí estaba:

Nuestros vecinos de la calle amontonados en unidades de familias viendo en el cielo la maravilla de esa tarde, un arcoíris, este arcoíris, nuestro arcoíris, como la salvación.