Si un ser querido fue diagnosticado recientemente con una enfermedad neurológica, es probable que usted tenga muchas preguntas e inquietudes. Puede sentirse confundido, abrumado, enojado o desesperanzado. Incluso puede estar interesado en saber cómo afectará el padecimiento la vida de su familiar o amigo y cómo afectará la suya. Estas son reacciones muy comunes.
Los cuidadores, ya sea de un familiar o de algún amigo, son quienes asisten a diario a una persona con una enfermedad neurológica. Con frecuencia, un cuidador es la pareja, un hijo, un padre o un amigo. Es muy importante obtener información acerca de la enfermedad que padece su ser querido, acerca de qué esperar y qué puede hacer para ayudar. Las personas con enfermedades neurológicas pueden ser muy capaces de sobrellevar su padecimiento. Algunas solo necesitan apoyo moral de su familia y amigos; otras, requieren ayuda incluso para realizar las actividades cotidianas más simples.
Brindar cuidados puede ser una experiencia muy gratificante, una parte natural de su relación con un ser querido. Sin embargo, según los desafíos de la enfermedad, también puede ser muy agotador. Los cuidadores pueden estar física, emocional y económicamente agotados. Esto es de esperarse. Aprender cómo cuidar de sus propias necesidades y preocupaciones es tan importante como cuidar de su ser querido.